El que pensara que, una vez clausurados los Juegos Olímpicos de Londres y hechos todos los balances posibles se iba a dejar de hablar de Michael Phels, se equivocaba. El nadador vuelve a estar de actualidad y, esta vez, por motivos menos gratos de lo que les gustaría.
La semana pasada salía a la luz una imagen suya metido en una bañera y, fuera de esta, un bolso de Louis Vuitton. Se confirmaba que Phelps sería la nueva imagen de la marca. Poco después la casa anunciaba que, aunque sí que era cierto que el deportista iba a protagonizar la nueva campaña, esa no era la fotografía y que alguien la había robado y distribuido.
Días mas tarde Louis Vuitton distribuía a los medios esta otra instantánea. El nadador elegantemente trajeado, sentado a un lado del sofá, mira sonriente a Larissa Latynina, la gimnasta que, hasta que el estadounidense pulverizara su récord en el Centro Acuático de Londres, era la deportista más laureada de los Juegos Olímpicos con 17 medallas.
Pues bien, ahora se rumorea que Michael podría perder todas las medallas cosechadas en Londres y, con ellas, ese récord de 22 metales que le alzaban como deportista con más medallas.
La culpa la tendría esa foto de la que la casa Vuitton se desvinculó hace unos días. El Comité Olímoico Internacional deja claro que "los participantes que no cumplan con la Regla 40 podrán ser sancionados por el COI. El artículo 23 de la Carta Olímpica permite sanciones, incluyendo, en última instancia, la descalificación de los Juegos y/o retirada de la acreditación del Participante".
O lo que es lo mismo, los deportistas no podían participar en campañas publicitarias de marcas que no fuesen patrocinadoras de los Juegos Olímpicos entre el 18 de julio y el 15 de agosto. Y esta primera foto polémica de la bañera apareció el 13 de agosto.
Ahora tienen que dirimir si hubo o no intención de que esa imagen fuese pública o si, efectivamente, alguien podría haberle gastado una broma de muy mal gusto al nadador que podría costarle su gran hazaña de sobrepasar a Latynina.