La cantante de country triunfó con la elección del vestido que lució en los premios de la música francesa.
El morbo estaba servido sobre la alfombra roja de los NRJ Music Awards. Taylor Swift y su ex, Harry Styles, componente del grupo One direction, cruzarían miradas en el Palais des Festivals de Cannes.
Como Swift sabía a lo que se atenía, se vistió para triunfar y que todas las miradas se centraran en ella. La ocasión merecía lucir, al menos, uno de esos vestidos para contar la respiración y que su querido Harry dijera: "¿pero qué he hecho?" Y claro que lo consiguió, la cantante de country se decantó por un vestido nude con paillettes de Elie Saab y unas sandalias de vértigo de Jimmy Choo. Su maquillaje, sencillo pero con un toque sensual, estaba centrado sobre todo en los ojos, que parecían aún más grandes gracias al eyeline muy grueso y que daba un aire muy felino.
A los premios NRJ no faltaron Alicia Keys, que lució un vestido negro muy sexy de Michael Kors, y su pareja, Swizz Beatz, con esmoquin en azul eléctrico. Tampoco se quiso perder la gran fiesta de la música francesa la gran revelación de la música coreana PSY, con chaqueta plateado y pajarita, muy en su línea habitual.