La cantante Adele ha sido una de las protagonistas de la edición 85 de los Premios Óscar al recibir un galardón por la canción principal de la película 'Skyfall', del mismo nombre.
Durante la gala, la intérprete británica cantó el tema, compuesto junto a Paul Epworth, en una actuación muy alabada. Para la ocasión, escogió, fiel a su estilo, un vestido negro de Burberry, en esta ocasión de encaje y con detalles de brillos (cuentas de cristal cosidas a mano).
En lugar de su habitual recogido con moño bajo y gran cardado, Adele apareció con un semirrecogido en la alfombra roja y luego se soltó la melena para la gala de los Óscar. Acompañó su atuendo con la boca en rojo y sus habituales uñas largas.
La cantante británica, alejada de los escenarios durante el último año tras tener a su primer hijo, recogió la estatuilla acompañada por Epworth, también vestido por Burberry, y visiblemente emocionada.