Triunfan en la música, el cine o la televisión, teniendo prácticamente todas el mismo 'Plan B': convertirse en diseñadoras de moda. En cuanto sus carreras empiezan a despegar, todas sacan a la luz esa supuesta vocación oculta, lanzándose a crear sus propias líneas de moda que no siempre logran el éxito esperado.
Después del adiós de las Spice Girls, Victoria Beckham tenía que buscar una alternativa de futuro. No era la componente del grupo con mejor proyección en solitario en el mundo de la música, pero sí la que podía presumir de estar al día de las últimas tendencias, además de tener un exquisito gusto por la moda. Rock&Republic confió en su creatividad animándola a crear una colección de jeans y complementos en exclusiva, causando tal furor que en cuestión de unos años decidió crear su propia firma de ropa y accesorios.
Como ella, muchas celebrities han encontrado en el terreno del diseño una nueva opción de ganarse la vida. Por ejemplo, Sienna Miller, que después de años sin aparecer en películas de éxito y convertida en una auténtica trendsetter decidió crear 'Twenty8Twelve' junto a su estilosa hermana Savannah. Algo similar le ocurrió a la cantante de No Doubt Gwen Stefani, que vio como su fama mermaba hasta que se estrenó como creadora con L.A.M.B con una gran acogida. Mischa Barton ha sido la última en probar suerte, gracias al lanzamiento de Mischa's Place, con la que vuelve en busca de su hueco en las páginas de revistas que desde hace tiempo no ocupa.
Pero no todas utilizan la moda como vía de escape. Otras simplemente se aferran a ella para seguir explotando la gallina de los huevos de oro. La lista de las actrices, cantantes o deportistas que aprovechan su tirón mediático para hacer colaboraciones con diferentes marcas es interminable: Kylie Minogue y Madonna para H&M, Liz Hurley o las hermanas Penélope y Mónica Cruz para Mango, Amy Winehouse para Fred Perry, Dita Von Teese para Wonderbra, Britney Spears para Candie's, Emma Watson para People tree, Scarlett Johansson para Reebok...
Pero hay otras que van más allá creando directamente sus propias marcas. Éste es el caso de Jennifer Lópezy su firma homónima "low cost", 'Material girl' de Madonnay su hija, Avril Lavigne que plasma su alma rockera en 'Abbey Dawn' o la extravagante ropa que Beyoncé propone junto a su madre desde 'House of Deréon'. Una nueva fuente de ingresos con la que seguir alimentando la figura de la estrella.