Una vez más, la firma Alexander Mcqueen ha subido sus colecciones a la pasarela parisina, esta vez dejándonos una colección de tintes barrocos. Majestuosos vestidos llenos de pedrería, apliques metalizados y hasta perlas se han llevado gran parte del protagonismo entre las propuestas que Sarah Burton, a pesar de su baja por maternidad, ha ofrecido para el próximo invierno.