Con Jean Paul Gaultier llegó la ostentación y el exceso a la Semana de la Alta Costura de París. El diseñador ha presentado su colección otoño-invierno 2013 envuelta en lujo, piel y transparencias.
Jean Paul Gaultier ha vuelto a jugar en la Semana de la Alta Costura de París con las piezas que mejor conoce: el exceso y la ostentación. A través de tejidos nobles, pieles, transparencias y una auténtica explosión de color, la pasarela se ha convertido en un derroche de lujo y brillo para albergar las propuestas más exclusivas para el próximo otoño-invierno 2013.
Como si de personajes de la corte de Catalina la Grande se tratara, la mujer de Gaultier se envuelve en confortables pieles de colores la próxima temporada, y las combina con croché, con sugerentes transparencias, con ricos bordados, con terciopelo y con destellos metálicos.
Las siluetas se mueven entre la marcialidad masculina y la estética 'dandy' y la femineidad de los cuerpos de una mujer casi desnuda que no tiene miedo a lucirse. Una lucha de opuestos, de luces y sombras, de negros contra amarillos o rojos. Los 'palabra de honor' se alternan con escotes en forma de corazón y originales cuellos vueltos que dejan el pecho al descubierto; y los lánguidos largos, con estructurados vestidos metálicos o mini-vestidos llenos de volúmenes, como si del armazón descubierto de un antiguo miriñaque se tratara.
Una colección de otra época, ajena a la crisis y amante de la opulencia. Jean Paul Gaultier en estado puro, inspirado por la "Confession d'un enfant du siècle", la película con la que se presentó la directora Sylvie Verheyde en Cannes.