Si Versace inauguraba por todo lo alto la Semana de la Alta Costura de París, uno de los momentos más esperado para todos los amantes de la moda era el debut de Raf Simons para Dior. Tras la marcha de Galliano y el 'vacío de poder' en la casa francesa, el diseñador belga ha presentado su primera colección recuperando una de las señas de identidad de la marca, el 'new look'.
La primera colección de Raf Simons para Dior era algo que los seguidores y apasionados de la moda llevábamos meses esperando. Y ¿qué mejor que la Alta Costura de París para el debut del heredero de Galliano? Con un decorado floral y un 'front row' a pie de pasarela, el belga entraba por la puerta grande en la historia de la casa francesa con una colección que se aleja de las excéntricas puestas en escena de su predecesor y recupera la esencia de la firma.
Con el 'new look' que popularizó Christian Dior en 1947 como base de la colección, Raf Simons apuesta por una mujer muy femenina para el próximo invierno, donde las curvas se marcan con cinturones anchos, los cuerpos se ciñen en falsos corsés y las faldas, que se cortan antes de llegar al tobillo, no tienen miedo a los volúmenes.
Como si de 'Audreys Hepburns', 'Graces Kellys' y 'Jackies Kenedy' se tratara, las modelos han desfilado con impresionantes vestidos en los que el escote palabra de honor ha sido una constante en una clara apuesta por la sensualidad de los hombros descubiertos, y donde no han faltado 'señas de identidad' de la firma como los trajes dos piezas de falda y sobrechaqueta ajustada con cinturones, el'peplum', los conjuntos de mini-vestido y pantalón capri, los abrigos con solapas masculinas, y la dualidad de acabados entre la parte delantera y la posterior.
En definitiva, una colección que vuelve la mirada al pasado más glorioso de la firma para rendir homenaje a las siluetas del maestro Christian Dior. El debut de Raf Simons no podía haber sido mejor.