Continúan los desfiles de Alta Costura en París y llegó el turno de Chanel con Karl Lagerfeld a la cabeza. Con una imagen de cierto aire trasnochado han ido desfilando una a una las modelos por una pasarela que se ha convertido por unos minutos en un auténtico bosque de ninfas. El clásico tweed de la firma se reinventa una vez más, combinándose con altas sandalias que se funden con la pierna, plumas a modo de tocados, y vestidos que siguen la linea de la casa para la próxima primavera.
Como colofón finalal desfile, dos mujeres vestidas de blanco de la mano de un niño, en lo que muchos han interpretado como una reivindicación del Kaiser al matrimonio homosexual y la adopción.