Tras el accidentado desfile de Roberto Cavalli en Milán, fue el turno de Prada que nos presenta un otoño-invierno basado en tonos neutros entre los que destaca el marrón y el negro. La última colección de la firma italiana confía en líneas muy definidas y con tendencia a la asimétrica. Los abrigos de corte militar, combinados con faldas de vuelo que llegan hasta la rodilla y cinturones anchos que marcan la figura de las modelos, nos muestra a una mujer inspirada en los años veinte. Destacar, que en el desfile se apreció la utilización de pieles tanto en bolsos como en abrigos o chaquetas.