El larguísimo desfile que ofreció Hannibal Laguna en la Pasarela de Madrid para presentar su colección primavera verano 2012 fue una sucesión de prendas delicadas con volúmenes segados, movimientos diagonales y asimétricos y, cómo no, su incansable lazo en todas las versiones.
Al ritmo de una música bastante animada de los años 70, que tenía a algunas caras conocidas cono Chenoa y Boris Izaguirre inquietos en los asientos, desfilaron por Cibeles vestidos ultralargos y otros muy minis, pero siempre con ucles caprichosos y ligeros relieves orgánicos que daban nombre a su colección: Flower Rock.
Las sedas plisadas, tableadas y fruncidas y bordadas con filamentos trenzados y hojuelas de minúsculos
cristales daban un volumen muy delicado muy delicado a los vestidos de noche como las dos piezas que presentó en color nude con escote palabra de honor. Sencillamente magníficas.