Esta vez no han sido trenes sino escaleras mecánicas las que se han convertido en el atrezzo de la puesta en escena de Louis Vuitton en la Semana de la Moda de París. Marc Jacobs ha vuelto a arriesgar con su propuesta durante la presentación de su esperada colección para el verano de 2013.
Mac Jacobs ha vuelto a hacerlo. Parecía complicado sorprendernos con la puesta en escena de su desfile después de su arriesgado montaje de la pasada temporada con trenes y maletas incluidas, pero de nuevo el diseñador de Louis Vuitton ha querido ir un paso más llenando el Grand Palais de escaleras mecánicas. Bajando por las mismas en parejas, las modelos han ido desfilando con las creaciones de la colección primavera-verano, donde se han podido ver desde clásicos trajes de chaqueta con faldas lápiz, así como vestidos largos o monos de aires sesenteros.
El amarillo en su versión más pálida ha sido uno de los colores estrella, unidos al beige, marrón, verde, blanco y negro, que han jugado con los cuadros como estampado destacado de una colección, como si de un juego de damas se tratara.