Hay tiendas de las que es imposible salir con las manos vacías, véase Zara, y otras que requieren un poco más de esfuerzo y dedicación, como es el caso de Bershka. Y aunque una visita a las primeras tiene garantía de éxito, la segunda opción es toda una experiencia.
Tengo que reconocer que superados los 25, cuesta poner un pie en Bershka. Sus vestidos de lycra brillante acompañados por sus zapatones 100% plástico no son el mejor reclamo. Pero entre trapo y trapo, de vez en cuando, se salva algo y con la ventaja de que no lo llevará todo el mundo (los bestsellers de Zara son una plaga!)). Y para demostrarlo os dejo un adelanto de lo que irá llegando a las tiendas en las próximas semanas: camisas vaqueras con parches, shorts de todos los estilos y colores, vestidos con encaje y tachuelas, zapatos Oxford con el tacón transparente, bolsos con flecos y un sinfín de sudaderas decoradas.
¿Qué os parece la nueva colección primavera verano de Bershka? ¿Os acordáis de esta tienda en vuestras jornadas de shopping o pasáis de largo?