¿Por qué es tan buena la fibra?

  • ''Yo, para perder peso, elimino los carbohidratos de mi dieta'', oímos decir a mujeres de todas las edades. Y la frase tiene su peso científico.

 La teoría que circula entre las `enteradas` es que los hidratos de carbono (HC) -azúcares y féculas- tienen un alto `índice glucémico`, es decir, que provocan `picos` muy pronunciados de azúcar en sangre. Diversas investigaciones han demostrado que, a la larga, una alimentación rica en HC con alto índice glucémico lleva a la resistencia a la insulina, y eso predispone en gran medida al exceso de peso.

¿Quiere eso decir que, para mantener la línea y la salud, debemos decir adiós a los dulces, el pan, la pasta, el arroz, las legumbres...? Es un grave error interpretar el mensaje de ese modo. No todos los hidratos tienen un alto índice glucémico ni conducen al exceso de peso. De hecho, es posible evitar la obesidad con una dieta rica en HC... siempre que éstos tengan fibra. Al revés que los HC refinados -sobre todo, cereales y derivados sin cáscara-, los productos integrales conservan la fibra vegetal, difícil de digerir. Lo mismo ocurre con las legumbres, verduras y frutas no procesadas.

Pero, ¿por qué es importante la fibra? Podemos citar al menos dos razones:

  1. Al ralentizar la digestión, la fibra evita los `picos` de azúcar en sangre y las altas tasas de insulina asociadas a estos productos (en su versión refinada).
  2. Sacian antes (así que se come menos). La cáscara de los cereales incluye vitaminas, minerales y fitoquímicos que protegen la salud de diversas maneras.