La disfunción eréctil afecta aproximadamente a dos millones de españoles aunque en la mayoría de los casos se trata de un problema leve y que encuentra su solución en el tratamiento, sin embargo en un 15% de los casos en los que las soluciones farmacológicas no sirven o están contraindicadas se requiere implante de prótesis de pene.
La existencia de este implante y de las posibilidades del mismo son apenas conocidas por la población y sin embargo se trata de una solución altamente satisfactoria. Según un estudio de Journal of Sexual Medicine demuestra que más del 60% de los pacientes a los que se les implantó un dispositivo con una válvula inflable lo utilizaban al menos una vez a la semana.
El funcionamiento de la prótesis consiste en un depósito en forma de trébol que almacena el líquido que, mediante un sistema de bombeo, rellena los cilindros de la prótesis que se implantan en los cuerpos cavernosos del paciente y posibilitan una erección.
Tras la implantación, en la mayor parte de los casos, el paciente retorna a su vida sexual rápidamente. El 90% de quienes recibieron la prótesis están plenamente satisfechos con el resultado y volverían a hacerlo.
En cualquier caso, el apoyo de la pareja en casos de disfunción eréctil es fundamental. Ya que es un problema que crea ansiedad y frustración, sentimientos que pueden desembocar en depresión. Aceptar el problema y buscar la solución más favorable puede devolver a la pareja a una vida sexual plena.