Las mujeres tienen más células nerviosas en el hemisferio izquierdo del cerebro, encargado del lenguaje. Y en el cerebro la cantidad significa calidad. Por eso usamos más palabras y nos expresamos con más precisión que muchos hombres. Y por esta misma razón necesitamos explicarnos verbalmente cada cosa que pasa.
Las mujeres tienen una mayor conectividad entre los dos hemisferios cerebrales. Los científicos creen que mientras los hombres emplean uno de los dos hemisferios para interpretar una oración, las mujeres movilizan ambas partes del cerebro.
Las mujeres parecen emplear mayores zonas del cerebro en hablar y escuchar a los demás, esto no las hace escuchar mejor o ser mejores oradoras pero sí implica más habilidades para dedicarse a tareas relacionadas con la comunicación, y supone que para ellas es más fácil, en general, conectar y comunicarse con otros.
Las mujeres tienden a experimentar el estrés de un modo más intenso que los hombres, debido a la presencia de estrógeno.
Las mujeres son superiores en las tareas que requieren memorización, también gracias al estrógeno.
Los hombres por su parte son mejores identificando emociones sencillas como las que se expresan facialmente antes de una agresión, pero no son igual de hábiles con las expresiones no verbales del miedo o la tristeza.
Sabiendo todo esto, los científicos sugieren que podríamos entendernos mejor si seguimos estos consejos:
No es broma. Los científicos creen que la dopamina ayuda a las mujeres a concentrarse mejor, mientras los hombres se distraen con más frecuencia. Así que si adelantamos la parte más importante de la conversación conseguiremos que se concentren y mantengan la atención en lo que les estamos diciendo. Una oración corta y sencilla que resuma por qué es importante la charla que estáis a punto de comenzar.
- No intentar competir con otras distracciones
Es inútil iniciar una discusión mientras ven un partido o están navegando por Internet. Nunca conseguirás su total atención. Hay que escoger un mejor momento para sacar partido a una conversación importante.
- No empezar nunca la charla con una crítica
Y esto vale para hombres y mujeres. Predisponer negativamente a tu interlocutor es una manera de entorpecer el diálogo y de poner al otro a la defensiva. En el caso de un hombre, si se siente agredido solo pensará en defenderse no en razonar. Cosas de la testosterona.