PIERRE DUKAN
Tras
cuatro libros explicando su dieta, una denuncia nueva, esta vez protagonizada por el Colegio de Médicos de Francia, y más de
14 millones de dukanianos convencidos en todo el planeta (su libro está traducido a 20 idiomas y presente en 50 países), el artífice de la dieta que más se indigesta a los nutricionistas presenta un nuevo libro,
'Los 100 alimentos Dukan' (Ed. RBA). ¿Le queda algo por explicar de su régimen? ¿Acabarán las críticas con el nutricionista más mediático? Parece que no, pues su objetivo no es defenderse, sino acabar con la obesidad.
Mujer hoy. ¿Qué aporta este libro de nuevo?
Pierre Dukan. Tres cosas. La primera, presentar los tres pilares fundamentales para seguir mi método: el salvado de avena, el kojca y los aromas. El salvado de avena ha sido un éxito, de hecho, ahora en toda Europa no existe suficiente salvado y lo tenemos
que importar desde Canadá. El kojca es un nuevo alimento que supone un gran adelanto para la gente que sigue mi dieta, porque son unos fideos sin calorías. Están hechos a partir de una planta y se pueden usar durante la primera etapa de la dieta porque ayudan a engañar al paladar que cree que está comiendo pasta. Y la tercera son los aromas, hasta 200, dulces y salados: de gusto a mantequilla, cacahuete... Se usa una gota al cocinar y listo.
¿Cuánta gente está haciendo su dieta?
¿En todo el mundo? Pues habrá unos 28 millones de lectores de mi libro, de los cuales la mitad acaban cumpliendo el método y perdiendo peso. De ellos, el 50% conserva el peso perdido a los cuatro años. Esto solo con el libro. Si hablamos del coaching online doblamos los resultados del libro: 95% de los que calculan su peso justo a través de la web acaba haciendo la dieta y el 45% conserva su peso ideal a los tres o cuatro años.
Usted considera que su método funciona.
Sí, aunque suene inmodesto.
Y con la epidemia de obesidad que sufrimos, si su dieta funciona, ¿porqué cree que se le critica tanto?
Es un tema de competencia.
¿De competencia con quién?
La obesidad es un negocio. Hay dos lobbys: el agroalimentario y el farmacéutico. Algunos productores de alimentos están muy pendientes de mí porque les beneficio: los lácteos,
la cecina... Pero otros chocan porque afirmo que no es bueno comer azúcar. El consumidor aún no se ha dado cuenta de que, durante los primeros 50 años de su vida, engorda
por culpa de productos repletos de azúcar. Y en la segunda mitad sufre las consecuencias, cuando ya es diabético o hipertenso y cae en manos del otro lobby, el farmacéutico. Si las cifras de obesos bajaran, sería un problema para ellos.
Pero en la base de las críticas también está el formato que ha utilizado: al sacar un libro es complicado discriminar a quién está dirigida esta dieta...
Mi método no sirve para perder cinco kilos, funciona mejor con alguien a quien le sobran 20. Enseña a comer en tres fases y en la cuarta da una solución para toda la vida. Y mi nuevo libro muestra los 100 alimentos que cualquier persona podría comer.
Pero ya ha tenido que ir a juicio por su método, contra Jean-Michel Cohen...
Cohen es un antiguo alumno que se ha revuelto contra su "padre" y que afirma que vamos a morir por comer un poco de pescado con verduras. No vale la pena hablar de él. Aquel fue un juicio por difamación que no hablaba de pruebas científicas. La realidad es que nuestra genética está adaptada para comer como digo.
Pero ahora parece que es el Consejo de Médicos de Francia el que está contra usted y le ha denunciado...
En mi país creen que doy demasiada publicidad a mi dieta. Me dicen: "Usted es médico, debe tener una actitud más reservada". Yo les pegunto por qué, si los fabricantes de azúcar tienen vía libre para hacer publicidad, yo no puedo hacer lo mismo. En Francia hay 22 millones de personas con sobrepeso y 6,5 de obesos que van a morir nueve años antes que una persona en su peso. Es una tontería decir que no hable, debo hacerlo y combatir.
Y los que afirman que provoca efectos secundarios...
En 42 años de carrera nunca ha venido nadie a decirme me ha pasado esto o lo otro. Cuando este año acudí a la Universidad de Navarra a dar una conferencia ante 200 nutricionistas, muchos me preguntaron dónde podían aprender mi método, porque conocen a gente que lo ha cumplido y les ha ido bien. Ahora hay una religión de las
calorías, pero la reducción calórica no funciona. Desde hace décadas, el poder lo tienen los métodos que restringen la ingesta de calorías, aunque hay evidencias de que existe otro que sí funciona. Y creo que la raíz de esta negación está en el poder de la industria.
¿Entonces hay un complot pro-obesidad?
Lo que no se plantean mis críticos es qué otro método habla de una fase de estabilización para toda la vida. Cuando una persona consigue su peso ideal el nutricionista le despide diciéndole "hasta la próxima vez". Porque saben que volverá. Usando mi libro, el 30% de los que pierden peso continúan delgados cinco años después. Y con otro tipo de dieta solo lo logran el 5% a los tres años. Ese 30% es muy importante.
EL MÉTODO DUKAN
El régimen que Dukan propone consta de
cuatro fases diferentes:
- Fase de ataque. Dura de dos días a una semana y en ella se comen 72 alimentos proteínicos y una cucharada y media diaria de salvado de avena.
- Fase crucero. Se introducen 28 verduras, alternando un día de proteínas y otro de proteínas y verduras, y dos cucharadas de salvado de avena diarias.
- Fase de consolidación. Deben hacerse 10 días por cada kilo perdido. A los alimentos permitidos se suman, una comida semanal en la que se puede comer de todo, una porción de féculas a la semana, una rebanada de pan al día, una fruta, dos cucharadas y media de salvado de avena y una porción de queso.
- Fase de estabilización. De por vida. Se puede comer de todo, respetando tres reglas: hacer un día de proteínas puras a la semana, tomar tres cucharadas de salvado de avena al día y practicar ejercicio diario.
Los arrepentidos de Dukan: "Solo me sirvió para castigar mi cuerpo"
"La
dieta Dukan fue un castigo para mi cuerpo que, además,
me hizo ganar más peso del que perdí", explica Amanda Fresneda que probó el controvertido método Dukan. "Noté debilidad, estaba triste, no iba al baño, me olía mal el aliento…", continúa. Un rosario de síntomas que conocen bien profesionales como la dra. Nazaret Romero y que pueden evolucionar a situaciones más preocupantes: "Lo que más ingresos hospitalarios está provocando es la
insuficiencia renal que provoca la sobrecarga de los riñones". "Cuando compras el libro de Dukan y decides hacer la dieta prefieres no preguntar al médico no vaya a ser que te quite la idea de la cabeza. Pero cuando comenzaron los síntomas consulté a un nutricionista. Sus palabras fueron:
"No se la recomendaría ni a mi peor enemigo. Y ahí paré, concluye Amanda.
Los dunkianos
Cuando Silvia Núñez, de 37 años, decidió perder peso, no se lo pensó mucho: "Comencé en julio y terminé a mediados de diciembre, con
15 kilos menos. Me decidí por Dukan porque conocía gente que había hecho esta dieta y le había ido bien. De hecho,
no conozco a nadie que le haya ido mal". La efectividad es la clave del éxito. Una efectividad que defiende el dr. Álvaro Campillo, del Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer, de Murcia: "No solo es que funcione, sino que hay publicaciones que así lo demuestran. El problema es que,
como te da la solución a la obesidad, vacía las consultas de los nutricionistas". "Conmigo Dukan no ha ganado dinero. Ni el libro me compré, porque me lo prestaron. Yo solo quería perder peso, lo perdí y hasta me bajó el colesterol", concluye Silvia.