¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
El suelo pélvico es una estructura formada por músculo y tejidos de sostén que cierran la parte inferior de la cavidad abdominal y mantienen en la posición adecuada órganos pélvicos tan importantes como la vejiga, el útero, la vagina y el recto. De él dependen cuestiones básicas de la salud femenina relacionadas con el aparato urinario, la sexualidad, la continencia... y mucho más. Si tu suelo pélvico se debilita sufrirás el síntoma que más relaciona la gente con esa debilidad: la temida incontinencia urinaria. Pero también pueden aparecer otras 'señales' que indican que esta zona de tu anatomía está perdiendo tono muscular y que ni se te había pasado por la cabeza relacionar con ella, como el dolor de espalda (el suelo pélvico es parte fundamental a la hora de dar estabilidad a la estructura ósea de la pelvis) o las molestias a la hora de mantener relaciones sexuales.
QUÉ PUEDES HACER
Desde la juventud hasta la edad madura es preciso tener buenos hábitos dietéticos porque el sobrepeso debilita el suelo pélvico. Igualmente, debes cuidar factores que lo sobrecargan por daño crónico como son el estreñimiento, la tos en enfermedades respiratorias crónicas (asma, bronquitis) o hacer ejercicio físico intenso sin proteger de la forma decuada el suelo pélvico. Además, es fundamental realizar rehabilitación dirigida por fisioterapeutas especializados durante el posparto o en la perimenopausia.
5 RAZONES PARA CUIDARLO:
- Porque evitarás las pérdidas de orina involuntarias que causan problemas de higiene, baja autoestima, limitación en las actividades cotidianas....
- Porque si se debilita puede aparecer un bulto doloroso en los genitales que impide vaciar bien la vejiga.
- Porque deseas disfrutar de unas relaciones sexuales sin dolor.
- Porque no quieres tener escapes de gases o heces que afecten seriamente a tu calidad de vida.
- Y porque te ayudará a prevenir el dolor lumbar.
Asesor: Gema García Gálvez, ginecóloga y asesora experta de Centrada en ti de TENA Lady.