El 90% de los niños españoles de entre 1 y 3 años consume más del doble de las proteínas diarias aconsejadas. Esta sobrealimentación se debe a una ingesta excesiva de leche de vaca y de carne, lo que aumenta el riesgo de desarrollar obesidad. Además, el 71% de los niños consume más calorías de las necesarias y el 43% supera en un 30% las recomendaciones internacionales.
Estas son algunas de las conclusiones del estudio ALSALMA Alimentando la Salud del Mañana, una investigación pionera en España que ha analizado por primera vez la nutrición infantil entre 1 y 3 años. Los resultados provienen de más de 200 encuestas realizadas a familias de todo el país, a las que se les ha hecho un seguimiento de la dieta de sus hijos durante cuatro días consecutivos. En el estudio han participado 200 pediatras.
La doctora Ana Morais, del Hospital Infantil de La Paz, de Madrid, ha explicado que se ha elegido esa franja de edad porque se trata de una etapa en la que el crecimiento es muy rápido (el niño duplica su talla y quintuplica su peso) y en la que se produce un "extraordinario" desarrollo del sistema nervioso (cerebro), lo que hace que los requerimientos de nutrientes sean superiores.
Morais ha puesto de relieve la importancia de que la transición de los patrones dietéticos desde los nueve meses hasta los 3 años se haga "de la forma más adecuada posible", ya que la adquisición de los hábitos alimenticios en los primeros años va a tener repercusiones en la vida adulta y van a influir en la futura aparición de enfermedades.
La prevalencia de la obesidad en los niños españoles en edad escolar ha ido aumentando paulatinamente. Del estudio PAIDOS, de 1984, en que se cifraba en un 6,4% se pasó al 16% del ENKIN (1998-2000) y al 18,3% del ALADINO (2011), el último disponible.
España es el segundo país europeo con mayor tasa de sobrepeso y obesidad infantil (niños de entre 7 y 11 años) después de Grecia. Aunque existe una predisposición genética a la obesidad, hay otros factores que también influyen y entre ellos esta la alta ingesta proteica, de ahí la importancia de su control, ha explicado la doctora Morais.
En los primeros años de vida, los requerimientos de proteínas se sitúan en 1,5 gramos por kilo de peso y día, de forma que un niño de entre 1 y 3 años debería ingerir una media de 15 gramos. Un vaso de leche de vaca aporta 6 gramos -entre 1,5 y 2 gramos si se trata de la de crecimiento, dependiendo de la marca-, y un filete de ternera de 100 gramos aporta otros 15 de proteína.