Reduce en un 20% la mortalidad tras un infarto y logra que estos enfermos se recuperen antes y mejor. Es la rehabilitación cardiaca, "uno de los instrumentos más poderosos que poseemos para recuperar la función y aumentar la esperanza de vida de los pacientes coronarios. Aquellos que se rehabilitan, no solo se encuentran mejor, sino que, además, sufren menos complicaciones, tienen menor incidencia de ictus y controlan mejor sus factores de riesgo", explica el dr. Eduardo Alegría Esquerra, jefe del servicio de Cardiología de la Policlínica Guipuzcoa.
En qué consiste. En primer lugar, en educar al paciente para que sepa qué debe hacer para evitar que vuelva a sufrir una complicación similar. Y en segundo, complementar esa educación con un programa físico personalizado. "Se prescribe una serie de ejercicios calculados en función de las necesidades de cada enfermo. Para elaborarlo se realiza una prueba de esfuerzo que nos ayuda a calcular la capacidad del paciente", afirma el dr. Eduardo Alegría. ¿Los favoritos? Tablas de fisioterapia, bicicleta y marcha.
Dieta y psico. Estos programas tienen una duración media de tres meses y son impartidos por un equipo integrado por fisioterapeutas, psicólogos, nutricionistas y preparadores físicos, coordinados por un cardiólogo. "El segundo profesional que se les proporciona a estos enfermos es un dietista que les enseña a llevar una alimentación acorde con lo que su enfermedad demanda. Y también son asistidos por psicólogos ya que, hasta sufrir el ataque, estas personas se consideraban sanas y muchas sufren un shock cuando se ven en la UVI y medicadas", expone el dr. Alegría.
El problema. A pesar de los beneficios, solo el 3% de los infartados en España tienen plaza en unidades de rehabilitación cardiaca. "En nuestro país, hasta hace unos años, la rehabilitación cardiaca era la Cenicienta, se hacía poquísimo y gracias a la buena voluntad de unos cuantos. Aún hoy existen diferencias entre comunidades autónomas, y luchamos por superar el abismo que nos separa de países como Alemania, donde se llegan a rehabilitar del 50% al 60% de las personas que han sufrido un síntoma coronario agudo".