Aunque la media de embarazo en las
clínicas de reproducción asistida
son aceptables, no todas las parejas consiguen
una gestación. De hecho, el 60% de
los embriones transferidos no consiguen
implantarse en el útero. Para detectar el
embrión con más probabilidades de implantación,
el Instituto Valenciano de Fertilidad
(IVI) emplea Embryoscope, un incubador
con una cámara que capta imágenes de los
embriones y asegura las condiciones necesarias hasta la transferencia
al útero. “Al permitirnos tener registrada toda la evolución
de los embriones, sabemos cuáles han mantenido un ritmo de
división óptimo y cuáles tendrán más posibilidades de dar lugar a
una gestación”, explica Fernando Bronet, director del laboratorio
FIV del IVI. Hoy existen cerca de un centenar de incubadores en
18 países. En junio de 2010 nació Juan, el primer niño que vino
al mundo con ayuda de esta tecnología.
+ INFO. www.ivi.es.