TLQP-21. Tras estas
siglas se esconde una hormona
producida por el páncreas que no
solo estimula la produccción de
insulina para regular los niveles
de azúcar (una buena noticia
para los diabéticos), sino que
además protege a este órgano
ante la presencia de tóxicos. La
han descubierto investigadores de
la Universidad de Duke, en EE.UU.,
que confían que este hallazgo
abra nuevas vías de investigación
en la prevención y el tratamiento
de la diabetes.
Allopregnanolone.
La sensibilidad a esta hormona,
que produce naturalmente el
organismo tras la ovulación, es la responsable oculta tras el
temible síndome premenstrual.
Una investigación llevada
a cabo en la Universidad de
Umeå, Suecia, apunta a que
las mujeres que sufren este
molesto síndrome tienen menos
capacidad de adaptarse a las
variaciones hormonales antes de
la menstruación y que eso puede
estar provocado porque sufren
una alteración cerebral.
DHEA. Según un estudio
reciente, proporcionar una
dosis baja de la hormona
dehidroepiandrosterona (DHEA
para abreviar) puede ser tan
efectiva como la terapia hormonal
sustitutiva para combatir los síntomas sexuales durante la
menopausia. Esta hormona,
producida por las glándulas
suprarrenales es la precursora
de la producción de hormonas
sexuales: los andrógenos y
los estrógenos (hormonas
femeninas). De acuerdo con
los investigadores italianos del departamento de Ginecología y
Obstetricia de la Universidad de
Pisa en Italia han comprobado
que las mujeres a las que
proporcionaros DHEA tuvieron la
misma mejoría en los síntomas
de la menopausia que las que
recibieron la terapia hormonal o
tomaron hormonas sintéticas.