Vacuna universal.
El sueño dorado de toda la población de riesgo que, año tras año, tiene que desfilar por sus centros de salud para inmunizarse de la gripe es que, por fin, se encuentre una vacuna que en una sola toma les proteja para siempre. ¿Un sueño imposible? Parece ser que no, aunque sí sea muy difícil de conseguir. Para empezar, porque el virus que provoca esta enfermedad varía de un invierno a otro y las vacunas anuales, hasta la fecha, se realizan a partir de partes de estos virus que mutan con mucha facilidad.
La nueva opción.
Los científicos llevan años buscando “el grial” de esta infección: una parte del virus que no solo permanezca inmutable año tras año, sino que, además, sea común tanto a la gripe A (de la que hay 15 variedades) como a la B (de la que hay dos). Y por fin están consiguiendo resultados. De hecho, han localizado tres zonas (etítopos) que no varían de una a otra. Además, también han encontrado a los anticuerpos capaces de atacar cada una de esas tres zonas. Tres de ellos ya han demostrado que pueden proteger a ratones contra dosis letales de gripe B.
El rey.
Pero la verdadera estrella es un “superanticuerpo”, bautizado como CR9114, que ha demostrado que no solo ataca a la gripe B, sino que también es capaz de neutralizar a la A. Ahora, el reto es estudiar a conciencia el epítopo al que se une CR9114, porque de ello depende que se puedan desarrollar vacunas universales.