- 1 lata de ventresca de bonito
- 1 litro de zumo
de tomate
- 100 g de aceite de ventresca de
bonito
- 10 g de aceite de ajo y hierbas
- 1 hoja
de gelatina
- Perejil picado
- 200 g de aceite de
oliva virgen extra
- 1 ajo
- Sal
- perejil y hierbas
secas
- Aceite de ajo y hierbas
- Perejil frito.
Escurre la ventresca del aceite, que
usarás para hacer el pil pil de tomate.
Cuela el zumo de tomate en un paño
de tela. Aprovecha el líquido y ponlo
a reducir a fuego lento, hasta que
tenga densidad de caramelo ligero. A continuación, añade la cola de
gelatina previamente hidratada y
bate con unas varillas, a la vez que
añades el aceite de ventresca. Una
vez emulsionado, incorpora el aceite
de ajo y el perejil picado, y reserva. Pela el ajo, retira el germen y
mézclalo con el perejil deshojado,
una pizca de sal, las hierbas
secas y el aceite. Tritúralo bien y
cuélalo. Reserva. Cubre la ventresca con el pil pil y
termina con unas hojas de perejil frito.