El pecado capital número uno de los hombres es la lujuria, seguido por la gula, mientras que la mujeres pecan primordialmente por soberbias y después por envidiosas, según unas declaraciones del teólogo de la Casa Pontificia, padre Wojceich Giertych, que ha recogido el diario La Stampa.
Las mujeres y los hombres pecan de forma diferente y ello se ve cuando se estudia cómo se comportan ante los pecados capitales, refirió el teólogo de la Casa Pontificia, padre Wojceich Giertych.
"Para los hombres el pecado más difícil de afrontar es el de la lujuria, después la gula, la pereza, la ira, la soberbia, la envidia y la avaricia, mientras que para las mujeres el más peligros es el de la soberbia seguido de la envidia, la ira, la lujuria, la gula y la pereza”, agregó.
Además, según dice el diario, la lista de pecados mortales se prolonga e incluye "la manipulación genética, los experimentos con personas, la contaminación ambiental, la droga, la injusticia y la desigualdad social, causar pobreza y la riqueza excesiva", según ha decidido el Dicasterio Vaticano dedicado a la Confesión.
Además, desde el Vaticano han lanzado la “voz de alarma” por la crisis del sacramento de la confesión. Y es que parece que cuesta trabajo expresar los propios “pecados” ya que, según revelan fuentes de dicho Dicasterio, "el 30 por ciento de los fieles católicos no considera necesario confesarse".