Alcoholismo

Alcoholismo

El alcoholismo es una enfermedad crónica que se caracteriza por un consumo excesivo de alcohol de forma prolongada e incontrolada y con dependencia del mismo.

El curso evolutivo del alcoholismo refleja un deterioro progresivo de aspectos sociales, psicológicos y fisiológicos. Normalmente“, la persona dependiente del alcohol, empieza a dejar a un lado sus actividades sociales, familiares y ocupacionales.

En los individuos dependientes del alcohol, se suelen observar cambios en la personalidad que repercuten en todos o casi todos los ámbitos de su vida (social, familiar y laboral). Estos cambios se suelen manifestar a través de una tendencia a la irritabilidad, pérdida de control y de inhibiciones.

El alcoholismo no está fijado por la cantidad de alcohol ingerida, sino que existen diferentes patrones de consumo; hay alcohólicos que consumen a diario, otros que lo hacen semanalmente o sin una periodicidad fija. En todos ellos existe un proceso degenerativo y una pérdida de autocontrol.


Hay una serie de síntomas característicos de las personas que padecen este trastorno:

- Episodios de pérdida de memoria

- Irritabilidad

- Dar excusas para beber

- Episodios de agresividad o violencia

- Hostilidad cuando se aborda el tema de la bebida

- Mentir al respecto

- Temblores

- Pérdida de apetito

- Dolor abdominal

- Alteraciones del sueño

“Yo era muy tímido. Tenía 20 años y tenía una compañera de Universidad que me gustaba mucho. No me atrevía a hablar con ella, sentía mucha vergüenza. Un día en una fiesta, me tomé unas copas y sentí por primera vez en mi vida que podía acercarme a ella, completamente desinhibido. Estuve simpático y fue un éxito rotundo. Empezamos a salir.

Aprendí, equivocadamente, que la solución a mis problemas de relación, estaba en la bebida. Así comenzó el inicio de mi carrera alcohólica. Día tras día, semana tras semana, año tras año, el alcohol fue mi compañero inseparable. Sabía que era un mal compañero, que me hacía daño, que me iba destruyendo poco a poco, pero no podía romper con él.

Me convertí en un alcohólico que convivía con ese monstruo insaciable, que domina y exige consumir copa tras copa, sin que haya un fin. Mi vida cada vez estaba más deteriorada en todos los aspectos.

Sin embargo, vencí al monstruo. Necesité ayuda psicológica, pero conseguí romper esa dependencia tan servil. Hoy tengo más de 30 años y por fin puedo decir que soy libre”.



Problemas como el alcoholismo tiene repercusiones devastadoras en las personas y efectos colaterales que merece la pena considerar. Es habitual ver en estas personas enfermas problemas añadidos como:

- Absentismo laboral

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Deterioro de las relaciones sociales y familiares

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Depresión

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Problemas legales (ej. Conducir bajo los efectos del alcohol)

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A nivel físico: pancreatitis aguda y crónica, cirrosis hepática, aumento de la presión arterial etc.