Boy-tox: ellos también luchan contra las arrugas

No cabe duda de que las principales consumidoras de la toxina botulínica son las mujeres, ¡pero no las únicas! Los hombres son cada vez más fieles a un tratamiento que cumple con todos los requisitos para triunfar entre el público masculino: es rápido, indoloro, eficaz ¡e indetectable!

Aunque, como explica la Dra. Beatriz Beltrán, de USP Dexeus Instituto de Benito, la aplicación de toxina botulínica en hombres tiene algunas características diferenciadas. “Dado que la musculatura facial es más fuerte, hace falta inyectar una cantidad mayor de toxina. Y, sobre todo, los puntos de infiltración son ligeramente diferentes: a diferencia de las mujeres, a las que solemos elevar muy discretamente la cola de la ceja para arquearla ligeramente, lo que rejuvenece la mirada, en los hombres es clave mantener la forma recta, sin arco, de sus cejas”.

No acaban ahí las diferencias, explica la Dra. Beltrán. “A los hombres no conviene dejarles el efecto de “frente planchada” que muchas mujeres piden, ya que no resulta natural. Lo mismo sucede con las patas de gallo: en vez de eliminarlas por completo, simplemente se suavizan y atenúan. De esa forma se consigue un aspecto más rejuvenecido, eliminando el aspecto de cansancio que a menudo dan los años, pero manteniendo la expresión totalmente natural”.