Mucho más que botox: los distintos tipos de toxina botulínica


Aunque en el mundo entero se la conozca como “botox”, el verdadero nombre de la toxina que paraliza las arrugas de frente y ojos se llama en realidad toxina botulínica tipo A, siendo Botox el nombre comercial (y registrado) de un tipo de de toxina determinado, perteneciente a un laboratorio determinado.

Botox es el nombre comercial de la toxina botulínica tipo A de los laboratorios Allergan (pioneros en su uso) aprobada para uso médico. Es decir, para tratamiento de estrabismo, espasmos o migrañas entre otras patologías. La versión destinada a la estética se llama Vistabel, nombre que, a pesar de los esfuerzos de los laboratorios, nunca llegó a cuajar. Y si bien los médicos deben, por ley, infiltrar toxinas aprobadas para uso estético cuando se trata de corregir, atenuar o mitigar arrugas, lo cierto es que, de forma más o menos encubierta, muchos prefieren usar la versión médica por cuestiones de precio o disponibilidad. Sin embargo, los efectos son exactamente iguales en cualquiera de las versiones.

Para uso médico igualmente existen otros dos tipos de toxina botulínica, perteneciente a otros tantos laboratorios médicos. Dysport, de laboratorios Galderma, y Xeomin, de laboratorios Merz, son los directos competidores que de forma reciente, han lanzado también sus toxinas con versión aprobada para uso estético.

La primera en seguirle la pista a Vistabel fue Azzalure, de Galderma, lanzada al mercado en 2010. Bocoture, de los laboratorios alemanes Merz, apareció en enero de 2011.

Si bien existen ligeras diferencias entre unas y otras, para el gran público en general estas son inapreciables, y se basan más en técnicas de infiltración y de conservación que en los efectos. Y aunque se pensó que el fin del monopolio de Allergan podía resultar en una disminución de los precios, éstos se han mantenido bastante estables, si bien la crisis ha hecho que, desde hace dos años, los precios se hayan estabilizado e incluso reducido.

Quizás de las tres, la que mayor diferencia haya marcado sea la última en llegar, Bocouture, ya que su fórmula presenta un menor riesgo de reacciones adversas o de formación de resistencias por su ausencia de proteínas coadyuvantes.

En todos los casos, el paciente debe saber que tiene derecho a ver el producto original para asegurarse de su procedencia.