mujerHoy

belleza

La dieta ketogénica, la revelación de 2016

Se trata de una dieta alta en grasas y baja en proteínas. Originalmente su objetivo no era perder peso sino controlar los ataques en las personas epilépticas.

La dieta Ketogénica es alta en grasas y baja en proteinas.
La dieta Ketogénica es alta en grasas y baja en proteinas. fotolia

Es uno de los términos más buscados en Google en 2016 cuando la gente se pone a investigar métodos exprés para perder peso. La dieta ketogénica está entre las diez dietas más buscadas en todo el mundo y hay muchas probabilidades de que sea uno de los regímenes más populares en 2017.

Es una dieta alta en grasas, baja-moderada en proteínas, y con muy bajo contenido en carbohidratos. En una dieta ketogénica el 75% de las calorías diarias proviene de la grasa, el 6% de las proteínas y el 2% de los carbohidratos. Originalmente su objetivo no es perder peso sino controlar los ataques en las personas epilépticas.

El objetivo de la dieta y por eso se adoptó como método para perder peso es alcanzar la ketosis, un estado en el que el organismo utiliza la grasa como fuente primaria de energía en lugar de los carbohidratos. Después de tres o cuatro días de seguir el régimen, las reservas de carbohidratos llamadas glicógeno, se agotan y lleva la ketosis que produce pérdida de peso y una apariencia más ligera y delgada. Su gran ventaja es que no te deja hambrienta porque los alimentos que la componen suelen ser muy saciantes y además el estado de ketosis ha demostrado reducir el apetito.

Con 50 gramos de carbohidratos para comer en todo el día las opciones para elegir menú son muy limitadas. El desayuno, por ejemplo, pueden ser unos huevos con verduras hipocalóricas y aguacate. La comida, una ensalada generosa con pollo, y la cena, salmón con más verduras. Para picar frutos secos y semillas. Es lo que hay. Se pierde peso fácil y la gente suele sentirse bien, pero los nutricionistas también dicen que los que siguen esta dieta suelen romperla con frecuencia y comer alimentos prohibidos, como las patatas, frutas o postres. También suelen saltarse la dieta con algunas copas de vino.

Las dietas bajas en hidratos de carbono producen cambios importantes en el estado de ánimo. En muchos casos es la familia quien pide que el que la realiza abandone la dieta, ante lo difícil que se hace tratar a esa persona. Se vuelven irritables y malhumorados, además empiezan a tener problemas de sueño. Estos efectos secundarios pueden paliarse añadiendo frutas y cereales integrales a la dieta.

En términos de seguridad, el mayor riesgo asociado a esta dieta es el peligro potencial de ketoacidósis, algo que ocurre cuando el proceso de ketosis va demasiado lejos. Cuando se comen grasas, por ejemplo, las provenientes del aceite de oliva y el aguacate, éstas se descomponen en ácidos grasos y ketonas, cuando hay un exceso de ketonas la sangre se acidifica. Una ketoacidosis severa puede inducir a un estado de coma, e incluso a la muerte, una menos grave suele producir dolores de cabeza, estreñimiento y dolores musculares


Horóscopo