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Detox tras la Navidad en ocho pasos

¿Sientes los efectos del empacho navideño? Depurarse es esencial en este período para que tu cuerpo no acuse los excesos

El té verde, en la lista de alimentos detox para eliminar los excesos.
El té verde, en la lista de alimentos detox para eliminar los excesos. ADOBE STOCK

La inflamación es una de las consecuencias clásicas de un periodo de excesos alimenticios como la Navidad, pero con una alimentación equilibrada y rica en alimentos desintoxicantes es posible recuperar el equilibrio.

Con la ayuda de los nutricionistas de la app Manzanaroja, reunimos las claves para comer de forma saludable y hacer frente a la operación detox para volver a estar en forma:

1. Sigue una dieta variada

Una dieta variada y completa asegura todos los nutrientes que tu cuerpo necesita para funcionar correctamente y mantenerse saludable. No te rindas a la tentación de saltarte las comidas para compensar los excesos de la Navidad: ¡es un sacrificio inútil y peligroso que no te ayuda a purificarte ni a adelgazar! Por el contrario, haz 5 comidas diarias para distribuir las calorías y los nutrientes durante el día.

Nunca olvides el desayuno y sé astuta con los tentempiés: una fruta o un yogur a mitad de mañana y en la merienda te ayudarán a mantener el hambre bajo control para evitar llegar ansiosa a las comidas principales.

2. Cinco piezas de frutas y verduras

Las frutas y verduras, con su contenido de vitaminas y sales minerales, son aliadas perfectas para desintoxicarse y adelgazar. Asegúrate de comer por lo menos cinco porciones al día.

Elije, en particular, frutas y verduras con un mayor poder depurativo: las alcachofas, ricas en fibra; la manzana, que gracias a la pectina ayuda a regular el tránsito intestinal; el limón, un filón de vitamina C, un poderoso antioxidante que te protege de la agresión de los radicales libres.

3. Elige las grasas adecuadas

Las grasas son un componente fundamental de una dieta equilibrada, por lo tanto no las elimines, elige las adecuadas. Es preferible que primes las grasas de origen vegetal frente a las de origen animal, más ricas en ácidos grasos saturados y colesterol. Utiliza aceite de oliva extra virgen, tanto crudo como para cocinar, ya que posee excelentes propiedades nutricionales que lo hacen un aliado contra las enfermedades cardiovasculares. También es rico en polifenoles y vitamina E, poderosos antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres.

4. Cuidado con la sal

Limita el consumo de sal: demasiada sal te expone a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y tiende a promover la retención de líquidos. Si consumes poca, ¡tendrás un corazón más sano y te sentirás menos inflamado!

¿Cómo hacerlo? Usa las especias y las hierbas aromáticas para dar sabor a tus platos y opta por cocinarlos con fórmulas como la cocción al vapor, que mejora el sabor de los alimentos, ¡De este modo no será necesario que abuses de los condimentos!

Cuidado: la sal no es solo lo que agregas a tus platos, algunas veces puede estar contenida en los alimentos (es el caso de los embutidos y las comidas enlatadas y precocinadas). Acostúmbrate a leer las etiquetas para saber siempre cuánta sal hay en lo que comes.

5. Bebe mucha agua

El agua es una sustancia indispensable para tu organismo porque cumple funciones muy importantes: favorece la digestión, es una fuente de sales minerales y, al inducir una sensación de saciedad, también te ayuda a controlarte en la mesa.

Asegúrate de beber por lo menos 2 litros al día para reponer los líquidos que pierdes con las actividades diarias normales y mantenerte hidratado. Evita las bebidas con alcohol y consume vino con moderación: la dosis máxima es un vaso al día, por comida y nunca en ayunas, para las mujeres. Para el hombre 2 vasos al día, con las comidas y nunca en ayunas.

6. Haz ejercicio y mantén una vida activa

Junto con una dieta equilibrada, una vida activa es la clave para la salud y la forma física. Hacer deporte te ayuda a mantener el peso adecuado, protege tu sistema cardiovascular, fortalece el sistema inmunológico y evita el estrés.

Trata de practicarlo regularmente y aprovecha cada momento del día para mantenerte en movimiento: camina siempre que puedas y usa las escaleras en lugar de tomar el ascensor.

7. Infusiones detox

Las infusiones pueden ayudarte a recuperar el equilibrio y deshacerte de las toxinas y, si eres una persona que no bebe lo suficiente, son la alternativa perfecta al agua para mantenerte hidratado. Comienza el día con un infusión a base de alcachofa, diente de león y achicoria: bébelo con el estómago vacío para que sus ingredientes activos actúen más eficazmente sobre el hígado.

Por la noche, mímate con una relajante infusión de tila, melisa o manzanilla, para garantizarte un sueño regenerador. Pide consejos a tu herbolario de confianza, donde te indicarán cuál es la combinación de hierbas más adecuada para tu condición fisiológica y tu estado de salud.

8. Protege tu flora bacteriana

En el cuerpo humano hay hasta 1.000 especies de bacterias beneficiosas para el organismo y el buen funcionamiento del intestino, pero algunos factores- como la mala alimentación, la edad, la menopausia, el estrés, ciertas enfermedades y la ingesta de medicamentos - pueden disminuir el número de estos microorganismos.

¿El resultado? Inflamación, pesadez, mala digestión, defensas inmunes más bajas y mayor riesgo de infecciones, no solo intestinales, porque si el estómago está mal, todo el cuerpo es más débil.

Por lo tanto, es útil ingerir probióticos a través de la alimentación, consumiendo alimentos que sean ricos en ellos, como el yogurt. Para alcanzar el equilibrio natural de la flora bacteriana intestinal, solo necesitas un vasito al día.


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