• Hace dos siglos y medio que se descubrieron las propiedades medicinales del agua termal de Avène. De hecho, en 1743 se inauguró el primer establecimiento de baños, cerca del manantial de Sainte-Odile. Pero es en 1874 cuando el balneario se declara de utilidad pública por sus resultados en el tratamiento de las enfermedades crónicas de la piel, como eczemas, psoriasis o pruritos severos. Los dermatólogos de la época la recomendaban para problemas cutáneos rebeldes e incluso se envió a Chicago, en 1871, para tratar a los quemados del gran incendio que asoló la ciudad.

• El agua de Avène tiene su origen en la lluvia que se infiltra en los terrenos permeables; a su paso, entra en contacto con rocas que le confieren su especial composición química, hasta que emerge a la superficie a una temperatura de 25,6º C. Sus propiedades provienen de su riqueza en silicatos y del equilibrio entre el calcio y el magnesio, que favorecen la cicatrización.

• Pero lo que la diferencia es su mineralización débil, porque la hacen particularmente suave. Por eso, calma las pieles sensibles, hipersensibles, alérgicas e irritadas. Además, tiene propiedades desensibilizantes y antiradicales libres.

• En 1975, los laboratorios farmacéuticos Pierre Fabre compraron esta estación termal. Desde entonces, no han dejado de estudiar los efectos y principios activos de su agua. De hecho, en la actualidad, es el único balneario dotado con dos laboratorios de investigación: uno dedicado a la dermatosis y a los efectos del agua durante las curas y otro, exclusivamente al agua.

• Galènic, que también pertenece a Pierre Fabre, ha seleccionado otra agua, la de Cauterets como principio activo para combatir los problemas de las pieles grasas. Tras realizar un largo recorrido subterráneo por el corazón de los Pirineos, este agua posee una alta concentración en derivados azufrados, sílice y oligoelementos. Tiene propiedades queratorreductoras, que evitan que la queratina de la piel se acumule en los poros, y reparadoras, que alisan la piel y atenúan sus marcas. Además es antiirritante, reduce la producción de sebo, matifica la piel, y es capaz de inhibir la actividad enzimática, implicada en los mecanismo seborreicos.

LOS PRODUCTOS

1. Agua Termal de Avéne (9,80 €). Calmante, especialmente aconsejada para pieles sensibles.

2. Cauterets Loción Astringente de Galénic (11,80 €). Ayuda a matificar y tonificar las pieles grasas.