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Mascarillas: soluciones en tiempo récord

En 10 minutos consiguen lo que muchas cremas en semanas. Y son la excusa perfecta para disfrutar de un pequeño tiempo de relax. Te contamos sus beneficios y cómo utilizarlas.

Mascarillas para el rostro, un plus de belleza para tu piel.
Mascarillas para el rostro, un plus de belleza para tu piel. Fotolia

Madrid

Estás a solo 10 minutos de conseguir la piel que deseas. Porque ese es el tiempo medio que tarda en actuar una mascarilla, esa cura milagrosa capaz de calmar un rostro irritado, hidratarlo si está reseco, revivirlo si está apagado y elevarlo si empieza a caer. En versión crema, tejido, arcilla o peel-off, estos tratamientos intensivos lo solucionan absolutamente todo.

Seis razones para amarlas

  1. Botón de reinicio. Con las mascarillas es como si tu piel partiera de cero. Puede que los resultados sean temporales, pero someterla a estos tratamientos intensivos puede llegar a reequilibrarla en periodos de crisis. Porque, al menos durante unas horas (las que dura su efecto inmediato), le das un descanso a tu rostro de todo aquello que lo saca de quicio. Y a corto plazo puede tener un efecto regenerador muy interesante. Solo con usar una mascarilla con un objetivo concreto (acné, rojeces, falta de luminosidad...) una vez a la semana consigues incrementar el efecto de tu rutina habitual de belleza hasta en un 150%.
  2. Máxima potencia. Como no importa el resultado final (después de todo, no vas a salir con ellas a la calle y las vas a eliminar cuando termines) eso permite que sus fórmulas contengan las más altas concentraciones de activos que puedes aplicarte de una sola vez. Como tampoco hay que preocuparse de que queden perfectas sobre el rostro porque no hay que aplicar nada por encima, carecen de activos selladores, lo que hace que lleguen a una mayor profundidad. Pero es que además cuentan con sistemas de penetración específicos para alcanzar máximas profundidades
  3. Entrenadores de piel. Las mascarillas también sirven para acostumbrar a tu piel a ciertos ingredientes que a veces pueden resultar irritantes. En formato mascarilla, los activos apenas permanecen sobre tu piel 10 o 15 minutos. Muy lejos de las ocho horas que se mantienen sérums y cremas. Aplicándolos durante cortos periodos de tiempo, puedes enseñar a tu piel a tolerar estos agentes (AHAs y retinoides, sobre todo) de forma que puedas usarlos más adelante sin que te causen problemas.
  4. Efecto amplificador. En los tratamientos de cabina, el momento mascarilla siempre llega casi al final, cuando ya se han dado todos los pasos importantes con peelings, masajes y sérums. La mascarilla trabaja como un sellador por encima de todo esto para que los activos penetren hasta las capas más profundas de la piel en tiempo récord. En casa, el proceso es el mismo: puedes ponerte una mascarilla sobre la cara recién limpia. Pero si quieres multiplicar sus efectos, aplícate antes un sérum con los mismos objetivos que la que has elegido. Al sellar sobre la piel ingredientes como los péptidos o la niacinamida (ambos potentes antiedad) conseguirás un mayor rendimiento porque en su aplicación habitual siempre hay una parte que se evapora en el momento de la aplicación.
  5. Sheet mask, la tendencia coreana. Aunque ya las conocías, las nuevas mascarillas de tejido procedentes de Corea contienen nuevos sistemas de aplicación que maximizan la absorción porque, además de ayudar a que los activos penetren mejor, evitan que se evaporen mientras están sobre tu rostro. Eso sí, en lugar de papel o fibras de algodón, ahora vienen en texturas ultratecnológicas como el hydro-gel (múltiples capas de activos hidrosolubles que se funden con tu piel) o la biocelulosa (un material de origen natural que se adhiere a tu rostro y que originalmente se usaba en quemaduras y heridas).
  6. Relax obligatorio. Con ellas puestas no puedes salir a la calle. Si encima has elegido una de tejido, lo más seguro es que ni siquiera puedas revisar el móvil sin que se mueva. Así que cuando las usas tienes ante ti 10 minutos que puedes aprovechar para relajar la mente además de la cara. Le harás un doble favor a tu piel porque ese tiempo de calma consigue disminuir tus niveles de cortisol, la hormona del estrés, que impide que la piel retenga agua correctamente, aumenta la óxidación de las células y dilata los vasos sanguíneos. Ahí tienes tres puntas de lanza en tus preocupaciones cutáneas (sequedad, arrugas y rojeces) que 10 minutos de tranquilidad pueden cortar por lo sano. Si a eso añades unos ejercicios de respiración profunda (con la tripa en lugar de con el pecho) activarás las beta-endorfinas, moléculas con efecto antiinflamatorio sobre la piel.

Masque Multi-Régénérant de Clarins (70 €).
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Dior Prestige Le Grand Masque de Dior (C.P.V.).
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Cheek & Eye Lift Kit de Dr. Jart (9,90 €). Exclusivo en Sephora.
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Mascarilla Arcillas Puras y Eucalipto Purificante de L’Oréal Paris (9,99 €).
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Mascarilla Ultra Reafirmante de Farma Dorsch (23,60 €).
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RitualiTea Powder Face Mask Matcha Madness de Origins (39 €).
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StriVectinLABS Silver Peel-off Purifier de Strivectin (59 €). En Sephora.
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Animal Mask Calming & Soothing Care for Angry Cat de Skin79 (3,90 €).
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Mascarilla Monodosis de Arcilla Purificante de Vichy (6 €).
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Mascarilla Instant Dètox de Caudalie (23 €).
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¿Lo estás haciendo mal?

Nunca dejes que se seque del todo. Las mascarillas que contienen arcillas tienen tres fases de actuación. En la primera, la de humedad, es cuando la piel se beneficia de los minerales que contiene. En la segunda, cuando empieza a secarse, la contracción que produce estimula la circulación sanguínea. Pero en la tercera, la de secado, al evaporarse también arrastra el agua de la superficie de la piel. Esta es la fase que hay que evitar.

Cuidado con los ojos. A no ser que se trate de una mascarilla específica, todas te van a indicar que evites aplicarlas en el contorno. Es porque la cantidad y concentración de activos que contienen resultan muy irritante para esa zona.

La efectividad no aumenta si las dejas más tiempo. Si en las instrucciones pone 10 minutos de nada va a servir que te la dejes media hora. Está probado que los activos de las mascarillas penetran al 98% durante los primeros 10 minutos. Dejarlos más solo añadirá un 1% de eficacia.

#PREGUNTAS SIN RESPUESTA ¿Qué ritual sigues cuando te aplicas una mascarilla? Cuéntanoslo en Twitter mencionando a @Mujerhoy.