Diente de león para adelgazar y depurar

¿Una infusión de diente de león? Me sorprendí cuando mi amiga Anna la pidió en un café de Berna, hace algunos años. Pensé que sería típica de Suiza, pero ella me explicó que la tomaba para la retención de líquidos. “Va genial para eso y, además, es buenísima para el hígado y ayuda a adelgazar”.

“Si coges esas flores amarillas, te harás pipí en la cama esta noche”, nos decían de niñas, y el aviso tenía fundamento. Por algo los franceses llaman pissenlit (pipí en la cama) a esta “mala hierba” que luego florece en esos abuelitos que se deshacen con un soplo. Ahora que la ciencia ha confirmado su efecto depurativo, antiinflamatorio y saciante (sobre todo, si las tomas antes de las comidas), las infusiones de diente de león se están colando en las dietas “detox” de famosas como Cameron Díaz o Beyoncé, y, cada vez más, en terapias antienvejecimiento.

Con muy pocas calorías y montones de vitaminas y minerales (como el hierro, el zinc, el calcio, el potasio o el magnesio), no te extrañe que los chefs más famosos se hayan lanzado a crear platos con hojas de diente de león, tanto en ensalada como en quiches o en panachés.

Pero es que esta planta están sorprendiendo a los propios científicos. Hace pocos años, oncólogos canadienses informaban de que dos pacientes con un tipo de leucemia en estado avanzado habían mejorado tras tomar infusiones de diente de león. En busca de explicación, investigadores de la Universidad de Windsor (Ontario, Canadá) empezaron a estudiar el tema y vieron cómo células de cáncer cometían suicidio (lo que en Medicina se conoce como apoptosis) cuando las exponían a un extracto de diente de león, pero que las células sanas no se alteraban.

Como no todo lo que se ve en laboratorio se confirma en humanos, un estudio clínico está estudiando ahora el extracto en pacientes de leucemia y otros tumores de la sangre en fase avanzada que no responden a los tratamientos convencionales. Los resultados se sabrán en pocas semanas. 

John DiCarlo, canadiense de 73 años, no necesita que le convenzan. Con una leucemia avanzada que no respondía a los tratamientos más agresivos, los médicos le sugirieron que probara con la infusión de diente de león, como último recurso. A los tres meses, estaba en remisión. Hoy, lleva cuatro años libre de cáncer.

Sabemos que las plantas pueden provocar interacciones con los tratamientos oncológicos (por eso siempre hay que consultar su empleo), y que un caso aislado no hace ley, pero una cosa es clara: el mundo vegetal esconde secretos que la ciencia apenas está empezando a comprender.

Ensalada de diente de león con champis y piñones, al parmesano
En una fuente honda, mezcla 100 gr de canónigos y 100 gr de hojas verdes de dientes de león, lavadas y escurridas. Aparte, en una sartén con un chorrito de aceite de oliva virgen, saltea 100 gr de champis laminados, una cucharada de piñones y otra de semillas de sésamo. Vierte el contenido de la sartén en la ensalada y añade trocitos de parmesano. Aliña con unas gotas de vinagre, sal y pimienta y revuelve.

Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola
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Autora Marisol Guisasola

Experta en nutrición y salud

Marisol Guisasola

Marisol Guisasola Ortiz de Villalba es licenciada en Ciencias de la Información. Experta de referencia en temas de Nutrición y Salud en Mujer hoy desde su fundación en 1999, ha ocupado puestos de dirección en diversas revistas femeninas y colaborado con los más importantes diarios y revistas españolas y extranjeras. Es también autora del libro 'La dieta holística', escrito con el aval y colaboración de la Clínica Universidad de Navarra. Premio Boehringer Ingelheim al Periodismo en Medicina, ha recibido además el Premio Francia de Gastronomía y Chevalier de la Association Internationale des Maîtres-Conseils en Gastronomie.