Si hace buen caldo...es que alimenta

Hoy pensaba escribir sobre una exposición donde he pasado el día, pero creo que lo dejaré para otro momento. Más que nada porque no va a moverse del sitio y porque, después de debatir con mis compañeros de redacción durante toda la mañana, creo que el tema que ocupa mi cabeza en este momento es otro.

La cosa ha comenzado de la manera más tonta, y sin saber de qué forma, hemos terminado hablando de Demi Moore y de sus fotos con el “ex Gran Hermano” Piero Righetto: ¿Una diosa de Hollywood con un mortal de 'reality' patrio? Imposible, pensaban.

Algunos de mis compañeros no abandonaban la “fase de negación”,así que, hemos dedicado media hora a comparar fotos del italiano en Google para saber si realmente se trataba de él, o de un clon 'made in USA'. Como sacados de un capítulo de CSI. Y aunque el chico está cambiado, los tatuajes no nos engañan.

El caso es que, después de saber con absoluta certeza de quién estábamos hablando, hemos comenzado un debate sobre la diferencia de edad entre ambos, sobre lo “arribista” que pudiera ser uno o lo insegura que pudiese ser la otra, reafirmándose gracias a la “carne fresca”. Y a mí esos argumentos no me han gustado. Es más, no he podido evitar “empatizar” con Miss Moore. Explico por qué: yo, que estoy viviendo mi tercera temporada a tope (que ya pasé de los 30 hace tiempo), veo cómo los guionistas de mi vida se empeñan en que cada día conozca a más y más gente de la segunda temporada.

Lejos de perder a los amigos de siempre, he sumado otros y he descubierto además en estas nuevas compañías -que todavía creen firmemente que pueden conseguir todo lo que se propongan en la vida- unas ganas de “comerse el mundo” que se contagian y que “animan” más que dos mojitos en pleno verano. 

Por eso pienso que Madonna con su bailarín francés, Jeniffer López con el suyo o que la propia Demi con el joven italiano han descubierto que eso que llamamos “juventud” no depende del estado de la piel precisamente, y que una compañía joven deja mejor cara que un fin de semana en Carmen Navarro.

Respecto a ellos, imagino que disfrutan teniendo cerca a mujeres seguras de sí mismas, que han aprendido de sus errores, que no pretenden competir con su pareja (porque ya lo han conseguido casi todo) y que, además, son capaces de descubrirles convirtiendo en “nuevos” sus “viejos” referentes culturales.

Los finos ahora las llaman “cougars”, los intensos “mujeres independientes” y los reduccionistas “tías listas”. Yo, con ver “parejas felices” me conformo, que tal y como están las cosas, mejor dejamos los números a los bancos.

AUTOR Alberto Herrera

Soy periodista, presentador de televisión, actor de doblaje en ciernes y adicto al chocolate.

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Soy periodista, presentador de televisión, actor de doblaje en ciernes y adicto al chocolate.

Alberto Herrera

¡Hola! Me llamo Alberto Herrera. Soy periodista, presentador de televisión, actor de doblaje en ciernes y… adicto al chocolate casi desde que tengo uso de razón. Puedo llegar a comer más de una tableta al día, así que con un “overbooking” de endorfinas tan grande me mantengo inmune frente al virus de la envidia. Mis amigos lo saben y por eso, en estos días grises, comparten conmigo secretos, momentos brillantes y más de una juerga. ¡Y yo os contaré muchas de estas cosas a vosotras!.

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