Es oficial: las Navidades se han acabado, y si bien es verdad que para algunos es un alivio tenemos que darnos cuenta de que es algo traumático para los más pequeños. Ya no hay vacaciones, disponen de menos horas de juegos y lo de los regalos ya no volverá a pasar hasta dentro de un año.
Así que hemos decidido dedicar este post a ellos, a los que volverán a madrugar, cogerán sus mochilas y tendrán que enfrentarse a los deberes de nuevo. Para que la ilusión dure un poco más podemos preparar una cena que les mande a la cama encantados.
Para ser el primer post del año lo vamos a poner muy fácil: flamenquines rellenos de jamón y queso con patatas fritas. Un plato que a los pequeños les encantará y a los que no somos tan pequeños nos apañará una cena más... Cuántas veces pensamos: "Para cenar, un filete con patatas y ¡ya está!". Pero para eso estamos nosotros, para convertir a ese triste filete en un divertido plato, diferente, fácil y muy agradecido.

Solo necesitas filetes, da igual que sea de ternera de pollo o de cerdo. Los salpimentamos, los rellenamos (se pueden rellenar de lo que más te apetezca, en este caso, como el fin es sorprender a los niños los rellenaremos de jamón y queso) los enrollamos y ¡a la sartén! En cinco minutos tendrás una deliciosa cena, acompáñalos de patatas fritas que para los niños es como para nosotros que nos pongan tapa con la caña.

¡Imagínate cenar con sus mejores amigos y personajes de ficción! Podemos invitar a Bob Esponja, a los Angry Birds, o al clásico Mickey Mouse. ¡Da igual! lo importante es que los más peques se olviden por unos momentos del mayor de los temores tanto de grandes y pequeños...¡madrugar!