Que estamos en otoño es más que evidente, pero hay platos que nos hacen ser aún más conscientes de la estación. Por ejemplo las setas, que son el ingrediente inconfundible de esta temporada.
Además para comerlas hay quien se va a recogerlas al campo. Madrugón, pantalón de pana, jersey de lana calentito para el paseo, cesta de mimbre (nunca bolsas)...
Pero si esto de ir reformando el mundo inmobiliario de los gnomos te da pereza (no hay que ser vago en la vida) en esta época del año las puedes encontrar en el mercado. Que conste que nosotros estamos a favor de conseguir las setas de la manera tradicional, y que el fresquito te conservará la piel y el ejercicio la mente (y la talla).

Esta semana nos hemos declinado por darle el total protagonismo a este ingrediente tan agradecido. Para ello hemos hecho una lasaña de setas variadas ( puedes utilizar cualquier tipo de seta, la que más te guste, que para eso te la vas a comer tú) .
Es sencillo: primero saltea las setas previamente limpias con un poco de cebolla y ajo. Después pon capas de las setas salteadas y láminas de pasta (las capas que deses) y, para terminar, tapa la última capa con salsa bechamel y queso rallado y ¡al horno!

Ahora ya no tienes excusas ni para ir a buscarlas, ni para cocinarlas, y cuando las sirvas podrás presumir de "las he cogido y las he cocinado yo mismo, con estas manitas"