Clawdeen Wolf reconoce que depilarse y afeitarse “es un trabajo a tiempo completo, pero es un pequeño precio a pagar por ser aterradoramente fabulosa”. ¿Y cuál es su actividad favorita? “Ir de compras y ligar con los chicos”. Viste ropa sexy de estampado animal y escotes pronunciados y le gustan los piercings.
Por si no lo sabes, Clawdeen Wolf no es una mujer de carne y hueso. Es una muñeca de la serie Monster High (de la casa Mattel), esas chicas malas góticas al estilo Morticia Adams que arrasan entre las niñas y que se dirigen a un público de entre siete y 13 años. O sea, las niñas que cursan la ESO y para las que depilarse e ir de compras no debería ser un trabajo a tiempo completo, evidentemente.
Clawden Wolf es una mujer loba, que suena peor que hombre lobo, aunque es lo mismo y sólo cambia el género. Lo cierto es que la casa de juguetes Mattel presenta a Clawden como la hija del legendario Hombre Lobo y la viste con unas orejas que parecen más de zorro que de lobo, dicho sea de paso.
Recuerdo que yo tuve una Nancy. Se me daba mal peinarla, no se tenía de pie, los vestidos le quedaban flojos y los zapatos pequeños. Nancy, de Famosa, recogió el testigo de otras muñecas. A Mariquita Pérez, Maricela, Cayetana, Gëndolina, Pierina…, un día se les agrietó la pintura, dieron un portazo a sus armarios, se lanzaron contra la cama y se cubrieron la cara con la almohada al ver que su reinado se había terminado.
Los catálogos de la época, que conservan en Famosa, decían así: “Nancy es una chica moderna que trabaja, tiene una cara preciosa y unos cabellos que permiten todo tipo de peinados (¡qué suerte!), un ropero lleno de modelos para todas las ocasiones, su dormitorio, sus maletas, sus postizos, sus bolsos… Una muñeca con la que jugar a cómo se gustaría ser de mayor”. Este juguete no entendía de vaqueros desteñidos, de calcomanías en el ombligo ni de camisetas cortitas que se levantan a cualquier movimiento.
Las Nancys que se venden hoy tienen los ojos más grandes y la cara menos redonda. Siguen teniendo un pecho discreto, a diferencia de las delgaditas Monster High, que son más finas que las Barbies. ¡Pero si hasta las barriguitas, que tienen 43 años de historia, han cambiado! Ahora son chicas modernas (aunque también hay barriguitas chicos, señoras, niños…), con una cabeza proporcionada, ojos grandes y brazos y piernas delgados. Incluso representan profesiones, tienen moto y hasta vestidos de noche.
Las niñas juegan hoy a ser chicas modernas y atractivas con ropa bonita, que no es lo mismo que jugar a ser mayor. Es querer serlo ya.
Lo que cambian las cosas. Ahora que soy mayor, yo muchas veces quiero aprender a ser pequeña.