La realidad supera la ficción. Casi siempre. Que un hombre lleve a una maniquí como acompañante para ahorrarse un peaje. Que una empresa americana sortee puestos de trabajo como quien rifa una cesta de Navidad. O que una serie online subidita de tono esté basada en una comunidad real de swingers, es decir, personas que cambian de pareja de baile y no sólo para bailar.
Ya sabe que ha empezado muy Millás pero la realidad no hace más que dejarla ojiplática. Y le divierte. Recuerda como hace años, cuando éramos ricos, ella acudió a una Feria del Empleo en la Comunidad Valenciana, recién licenciada. Una especie de networking analógico entre empresarios y jóvenes promesas. Su pírrica contribución a la feria consistió en depositar su currículum en papel en una urna gigante de trayectorias incipientes que, intuye, nadie leyó jamás.
Entre risas, sus amigos bromeaban que entre aquella montaña de papeles se sortearía, como premio, un empleo fijo. Entonces, se decía fijo. Y ya ven, años después se cumplió la profecía. 15.000 personas se han presentado recientemente a optar a 150 plazas en una multinacional de maquinaria agrícola en Getafe. Lo de menos era el puesto. Era trabajo.
La estratagema comercial dio sus frutos. Semanas después, una zapatería en Jerez se subía al carro. Sorteaba tres contratos laborales, eso sí, entre clientes.
La catadura moral de este método parece no importarle a nadie. Pero es que los caminos del marketing son inescrutables. En breve, nacerá una nueva página de intercambios sexuales que tiene su propia serie online. Como lo oyen. ¿Y qué fue primero el huevo o la gallina? Pues primero fue la serie. Un contacto de Twitter le envió el link con el primer capítulo de la serie valenciana y no pudo más que esbozar una sonrisa. Ya se ha estrenado el segundo capítulo y el 30 de octubre, por fin, abre la comunidad. Una comunidad de corazones discretos y solitarios -y no precisamente los del Sergeant Pepper- que requiere necesariamente preinscripción. Y, a la que, una vez en marcha, en plan Eyes Wide Shut, sólo se accede mediante invitación de un miembro y del resto del cuerpo.
Pero la cosa no queda aquí, estos espíritus libres tienen muchas otras ventajas: descuentos en moda íntima, restaurantes, hoteles, servicios médicos y ¡dentales! Definitivamente, hay otros mundos pero están en éste. No sabe ustedes, pero ella tiene la impresión de que la vida tiene una cara B. Que ella camina por la superficie de un mundo anodino, cómodo y pluscuamperfecto en el que las catacumbas son desconocidas y sin niños.
Hay más Steels y Greys de los que creen, señoras. Y todos ellos están felizmente casados en la superficie. Llevan vidas aparentemente normales. Buscan denodadamente trabajo y ahorran en conversación y peajes. Como usted.