Si aumentara el número de informaciones protagonizadas por las deportistas y se evitara su estereotipación, la información deportiva de los medios de comunicación podría cumplir el 80% de las principales normas, directivas, recomendaciones y medidas ofrecidas por los organismos internacionales y nacionales para conseguir la igualdad entre mujeres y hombres en el deporte, según datos del Consejo Superior de Deportes.
Pero todavía hoy abundan descripciones como la “bella sirena” cuando las noticias se refieren a una nadadora, y alusiones a la coquetería de una tenista o la sonrisa y simpatía de tal jugadora. Y eso, cuando no se va más allá. Atlética, gorda, vulnerable, sosa, motivada, atractiva, voluble, constante, encantadora, talentosa, ingeniosa, regular, emocional… De pocos (o ninguno) atletas varones oiremos decir que son gordos, sosos, encantadores, talentosos, emocionales… Al contrario, de ellos oiremos y escucharemos de nuevo en estas Olimpiadas que son sobre todo activos, agresivos, competitivos, fuertes, controlados, con autoconfianza, imaginativos, osados, con desparpajo, atacantes, disciplinados, autosatisfechos, rápidos, resistentes, mágicos, regulares y otros de similar significado.
La palabra competitivo-competitiva sí se empleará para ambos sexos, pero el significado que se le dé variará en función del género, y en algunos casos será peyorativo cuando de utilice con las deportistas.
En suma, se destacará mayoritariamente el físico en las mujeres y las características deportivas en los hombres. Es la forma de recordar a las mujeres que primero y principalmente son mujeres: y después, deportistas.
¡Para pelo, bigotes y tíos feos ya tenemos a los deportistas!, dirán muchos aficionados. El problema es que tanta distinción perjudica a las mujeres. ¿Tan difícil es de entender?
Por ello es importante “reflejar en los medios de comunicación una imagen positiva de las mujeres en el deporte, diversificada y exenta de estereotipos de género y como modelos de éxito personal, profesional y social”, como recomienda el ‘Manifiesto por la igualdad y la participación de la mujer en el deporte’ del Consejo Superior de Deportes.
¿Qué es lo aconsejable? Evitar la utilización del cuerpo de las deportistas como reclamos informativo. La noticia debe centrarse en los logros o eventos deportivos, sin desviar la atención hacia el físico de las participantes. Nada de referencias sexistas al físico, el uso de estereotipos degradantes y frases condescendientes. Las fotos de mujeres deportistas que ilustren las informaciones corresponderán a su participación en el evento y al texto de la noticia. Mejor utilizar imágenes de las deportistas en acción propia de su disciplina deportiva en lugar de poses que refuercen los estereotipos.
Más cosas. Evitar las referencias a su apariencia o cuidado personal, al igual que se hace con los deportistas, a menos que tengan una relación directa con la práctica deportiva. Usar el mismo criterio para los hombres y las mujeres al decidir si incluir menciones específicas a la situación marital o familiar y su participación y responsabilidad en la actividad deportiva que se destaca.
En un estudio sobre información deportiva realizado en 1998 en España por el Instituto de la Mujer de la Generalitat de Catalunya, de casi 4.000 fotografías recogidas sólo 135 eran de mujeres deportistas y, de éstas, el 73% eran de tenistas. El tenis, un deporte físicamente atractivo. Curioso, ¿verdad?