Estimado Ching-Kuo Wu,
Hay frases que merecen ser enmarcadas. Y la suya brilla con letras de oro en mi estantería mental de recuerdos. "Descarto los temores de que el boxeo femenino no tenga éxito o sea una vergüenza. ¿Quién querría oponerse a ello?". Es tan sencilla que resulta profunda. Esa naturalidad con la que se acepta que las mujeres formen parte de ámbitos en los que antes no encajaban es la única vía honesta de la igualdad.
Las crónicas de estas semanas sobre los Juegos Olímpicos señalaban los de Londres 2012 como los más igualitarios de la historia. En nuestro blog, ayer mismo, mi compañera Lalia nos ha ofrecido las cifras que demuestran por qué lo son. Y no es por la purpurina que brilla en las sílfides de la gimnasia rítmica, no. Es, sobre todo, porque el boxeo ha sido la última disciplina en rendirse al poderío femenino.
Hace semanas que me pregunto qué ha cambiado para que este momento llegue ahora. Y en mi búsqueda de una repuesta vi que el artífice de la innovación tiene rostro de jubilado taiwanés amable. En las noticias que anunciaban su cargo en el comité ejecutivo del COI lo 'responsabilizaban' a usted. Entiéndame, lo califican como el auténtico impulsor de que la mujer boxee y compita en unos juegos olímpicos.
De sus palabras, señor Wu, uno deduce que lo vive con la normalidad del hombre que asiste a la omnipresencia de la mujer en todas las disciplinas deportivas. Y, amante y conocedor de la lucha en el cuadrilátero, nunca ha tenido dudas de que ellas empuñan tan bien los guantes de boxeo como el que más.
Pero coincidirá conmigo en que, o no ha sido fácil, o no todo el mundo lo ve apropiado. Si no, pregúnteselo al equipo femenino de boxeo español. Esta vez no han pasado el corte para dar alas al ímpetu español en el ring de Londres, pero son el germen de un futuro prometedor.
En este vídeo Zuriñe, Irene, Yasmina, Tamara, Ángela y Jennifer explican por qué el boxeo sí es un deporte de mujeres. Ellas han vencido, no solo a sus contrincantes en campeonatos europeos y mundiales, sino a todos aquellos que les repetían: "Hay cosas que las mujeres deben hacer", "las chicas no saben golpear", "este deporte no es para mujeres, olvídalo" y un largo y agotador etcétera.

Afortunadamente, la personalidad puede más que los malos consejos. ¿Sabe usted que contestan a todo el que preferirían que se dedicaran a otras sus labores? "Soy luchadora, soy dura, soy rápida, soy precisa, soy técnica, soy atleta… Soy mujer, boxeadora y femenina".
Estoy segura de que estaría de acuerdo con ellas, sobre todo por algo que desliza en su entrevista tras haber asumido el nuevo cargo en el COI. Dice que para ser buen púgil, sobre todo, hay que tener una cualidad. Ni músculo ni fuerza ni 'cojones'. Lo que se necesita es coraje. Y yo me pregunto: ¿Coraje? Entonces, está claro: el boxeo también es cosa de ellas. No cabrían en este blog infinito los ejemplos de mujeres que hicieron historia gracias a grandes dosis de él.
Intentando terminar esta misiva con la naturalidad con la que usted pronunció la frase que la encabeza, yo le sigo y me pregunto: "Los hombres compiten en gimnasia artística desde hace décadas sin discusión. ¿Acaso alguien puso en duda su masculinidad?".
Sin más, se despide satisfecha, Rocío Mendoza.