Tengo resaca. Una de esas resacas horribles que duran varios días y que ni un cargamento de
aspirinas pueden remediar. Y esta vez no han sido los gin-tonics, sino la agotadora semana de
los Oscars. Llevo tres días canturreando la canción que Seth MacFarlane les dedicó a las actrices
con carencia por el topless en la gran pantalla: “We saw your boobs, we saw your boobs, in the
movie that we saw, we saw your boobs…”.
Sé que ha levantado ampollas y que le han llamado
machista (además de racista, antisemita y muchas otras lindezas) pero a mí me hizo muchísima
gracia. Con un poco de suerte, el año que viene alguien se atreverá con la versión masculina y
cantará “we saw your dick, we saw your dick…” para escarnio público de los actores que se han
atrevido con un integral. Y así, todos es paz.
En fin, para zanjar el tema y retomar mi vida de una santa vez, un par de apuntes sobre la noche
y pasamos página. Lo mejor pasó, como casi siempre, entre bambalinas. Para muestra, estevídeo del momento en el que Jack Nicholson interrumpe a Jennifer Lawrence en medio de
una entrevista después de haber recibido su Oscar. Si su tropezón ya nos congració con ella
para siempre jamás, su reacción ante el flirteo del viejo zorro todavía más.
Es lista, rápida y
tiene sentido del humor. Y aunque habrá recibido la consiguiente dosis de media training (las
clases que los estudios y los equipos de publicistas imparten a sus actores jóvenes antes de cada
promoción) no utiliza esas frases vacuas aunque políticamente irreprochables que otras actrices
de su quinta sueltan cada vez que abren el pico. Un soplo de aire fresco, desde luego.
Más vídeos. El ya clásico montaje plagado de estrellas que Jimmy Kimmel conduce cada año
estuvo gracioso, pero Movie, the movie 2 fue algo más flojo que Movie, the movie (el del
año pasado). Aún así ambos son visionado recomendable. Aunque mi favorito sigue siendo
el Handsome men’s club de 2010. Por cierto, ¿cuándo le dejarán a Kimmel presentar los
Oscar? Parece el candidato ideal: un hombre en nómina de ABC (la cadena que retransmite la
ceremonia), íntimo de Affleck, Damon, Clooney y compañía, que ya ha presentado los Emmy
con éxito de crítica y público… Tengo el pálpito de que 2014 será su año.
Y hablando de 2014, ya hay quinielas sobre quiénes serán los oscarizables del año que viene.
Podría ser por fin el año en que DiCaprio se lleve la estatuilla por The wolf of Wall Street,
su quinta colaboración con Scorsese, aunque tendrá que disputárselo con Tom Hanks (que
interpretará a Walt Disney en Saving Mr. Banks) o George Clooney que dirige, protagoniza,
produce y hasta ha escrito el guión de The monuments men. Meryl Streep (por August: Osage
county) o Kate Winslet (por Labor day) también suenan como favoritas doce meses antes de la
ceremonia. Pero esto ya entra en la categoría de la futurología y no está mejorando en absoluto
mi resaca.
Me retiro a mis aposentos.