La gala era en Bilbao, así que ni corta ni perezosa busqué un vuelo barato y me planté en el País Vasco a primera hora. La ocasión lo merecía, ¡podía conseguir un vestido de novia de Victorio&Lucchino!
Nos citaron en El Bosque, una espectacular villa nupcial en lo alto del monte Archanda donde disponen de todo lo necesario para el gran día. Allí conocí a mis nueve compañeras, con las compartí un día de risas, dudas y nervios, que por muy idílico que parezca, realmente parecía que nos conocíamos desde siempre.

Princesas por un día nos sentimos enfundadas en los vestidos de novia que el personal de El Bosque seleccionó para cada una de nosotras. El equipo de peluquería y maquillaje de Marcel Arranz hizo el resto, cuidando hasta el más mínimo detalle como si realmente se tratara del día de nuestra boda. Fue mirarme en el espejo con el vestido, el recogido y el maquillaje y pensar, "¡Ahora si que va en serio!".

Y comenzó la gala. Cada candidata teníamos que "desfilar" con el vestido que nos había tocado y responder a las preguntas de Unai Izquierdo, el presentador del acto. ¡No pude hacerlo peor! Me pisé el vestido, el velo se me caía y la voz me temblaba presa de los nervios. Es más, cuando me preguntaron el nombre de la iglesia donde me casaba ¡me quedé en blanco! Así que podéis imaginaros la vergüenza... Por suerte, todo el mundo fue muy cariñoso conmigo y terminamos riéndonos de todo aquello. (Aprovecho para dar las gracias a Leire de El Correo no solo por su profesionalidad, si no también por su simpatía y amabilidad con la que nos trató en todo momento. ¡Espero verte pronto!)

Evidentemente no gané, pero fue una experiencia tan divertida que lo disfruté tanto como si me hubiera llevado el Victorio&Lucchino a casa. Quien sí se lo llevó fue Nela Vázquez, merecida ganadora, a quien vuelvo a felicitar desde aquí por su premio. ¡Disfrútalo!
Y para terminar, aquí os dejo el video de mi experiencia junto con mis compañeras aunque aún no os voy a decir quién soy...