Sí, ahora sé que la respuesta claramente es sí. Al menos si vives en Madrid y quieres casarte en el mes de junio como era nuestro caso. Así que, siguiendo el consejo de nuestras sabias madres y abuelas, nos fuimos en busca de una fecha para el gran día. Mi ilusión era casarme en el mismo sitio en el que lo hicieron mis padres, la iglesia de San Jerónimo el Real, por lo que ahí no tuvimos problema de decisión. Y dado que no teníamos predilección por ningún día concreto, aceptamos el que nos dieron sin rechistar: el 22 de junio. En ese momento pensé que si lo que se presumía más difícil había sido así de sencillo esto de organizar una boda era pan comido. Pero entramos en la fase 2 y eso ya no parecía tan fácil...
Como si de un videojuego se tratase, pasamos a la siguiente pantalla: la búsqueda del restaurante. Aquí entramos en terreno pantanoso, sobre todo porque los requisitos eran demasiados: gran capacidad, no muy alejado de la iglesia, con buena comida, espacio bonito, jardín amplio y buen precio. Vamos, una utopía. Pero en ese momento nos pareció un divertido reto.
Después de horas y horas mirando por Internet más de un millar de sitios y que todos nuestros amigos/familiares/compañeros nos dijeran sus respectivas recomendaciones de lugares a los que habían acudido en otras bodas, hice mi lista con los posibles candidatos. Así empezó nuestra "ruta de banquetes" por hoteles, restaurantes, fincas y emplazamientos por todo Madrid en los que todavía ninguno terminaba de encajarnos: o no nos gustaban las instalaciones, o estaban demasiado lejos, o se disparaba el precio, o lo que más me fastidiaba, ¡estaban cogidos!
Pero cuando mi desesperación estaba en lo más alto y empezaba a imaginarme a nuestros invitados tirándose por los toboganes del burger, lo encontré. A cinco minutos de nuestra casa y que reunía todas las condiciones. Lo tenía delante de mis ojos y no había reparado en él. Un lugar encantador en el que, por fin, después de un mes de búsqueda, hemos decidido que sería el lugar perfecto para la gran fiesta. Pantalla superada. Ya podemos pasar a la siguiente.