2013… ¿quién dijo miedo?

Queridas amigas, una buena noticia para comenzar el año y para inaugurar ni blog en 2013. Hace unos días y tras recibir el alta médica, Malala Yousafzai, la joven paquistaní brutalmente atacada en su país, abandonaba la clínica británica en la que estaba ingresada tras semanas de lucha por sobrevivir de sus gravísimas heridas en el cuello y en la cabeza.

Recordaréis, seguro, su caso. Malala, de tan solo 15 años, recibió dos disparos, uno en la cabeza y otro en el cuello, cuando regresaba a su casa desde la escuela el pasado 9 de octubre y fue identificada por varios extremistas que habían asaltado el autobús en el que viajaba. El motivo del ataque, según argumentaron sus propios agresores, fue el blog que publicaba desde hacia varios años en la BBC, desde el que se atrevía a promover la educación femenina en el país centroasiático y a relatar libremente la terrible fatalidad que había supuesto el paulatino control talibán desde 2007 para su pueblo.

Con el ataque a Malala, Premio Nacional de la Paz en 2010 por su defensa de los derechos humanos, los radicales musulmanes pretendían mostrar su desprecio por la formación femenina y por las mujeres en general. Sin embargo, esta brutal agresión convirtió a la adolescente en la bandera de la libertad de las niñas, de su derecho a la formación y de la defensa de la igualdad de oportunidades en todos los rincones del mundo.

Tras el ataque, que conmocionó al mundo, esta joven defensora de los derechos de las niñas y mujeres pakistaníes, fue trasladada en un avión ambulancia desde Islamabad al hospital Queen Elisabeth de Birmingham, donde fue atendida desde entonces y donde han logrado salvar su vida. Aún tiene por delante una larga recuperación, puesto que continuará con un programa de rehabilitación desde su domicilio y debe someterse a una cirugía reconstructiva craneal en las próximas semanas, una intervención quirúrgica muy delicada.

Pero a partir de ahora, Malala vivirá con su familia en la zona de West Midlands, en el centro de Inglaterra y podría quedarse de forma permanente en Reino Unido, donde su padre ha recibido el puesto de agregado de educación del consulado de Pakistán en Birmingham. Ziaudin Yousafzai dirigirá la sección educativa dentro de la misión diplomática paquistaní, por deseo expreso del gobierno de Pakistán que además ha solicitado a la Alta Comisión para Pakistán en Reino Unido que se ocupe de todas las necesidades de Malala y del alojamiento y mantenimiento financiero de la familia.

Tanto Malala como su familia han recibido numerosas amenazas de muerte por parte de los talibán desde que se produjo el ataque, pero ya la joven se ha convertido en un mucho más que su propia figura frágil, sus palabras mordaces contra el extremismo o su espíritu valiente. Malala es ya un símbolo de libertad y, de alguna manera, nos pertenece a todos. Hace tiempo quería escribir sobre Malala. Ahora me alegro de haber esperado y poder celebrar su vida en este post. Y es que algunos se empeñan en hacernos creer que 2013, por aquello de incluir el número 13, va a ser un año desventurado. Ojala sean doce meses gafes y desafortunados, pero para las actitudes intolerantes, los comportamientos machistas y las actuaciones violentas contra la mujer. Para todo lo demás, hay que comenzar el año con optimismo, ¿no creéis?

Hasta muy pronto, queridas amigas.

Autora Laura R. de Galarreta

Directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid.

Laura R. de Galarreta
+info
Autora Laura R. de Galarreta

Directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid.

Laura R. de Galarreta

Soy la directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid. Quiero compartir con vosotras mis reflexiones y actividades relacionadas con nuestro mundo, los problemas que le afectan y las posibles soluciones o respuestas de la Administración. En pleno siglo XXI, la batalla diaria de muchas mujeres por la libertad e igualdad de oportunidades continúa. Os invito a dejarme vuestros comentarios.

Publicidad
Publicidad
Publicidad