Hace apenas unos días me asomé a la tienda de comercio justo en Alberto Aguilera. En el establecimiento olía a café y a cacao y Gloria Bigné, directora de Intermón Oxfam Madrid y considerada anfitriona, me invitó a unirme al 'coffee break' que celebraban. Un grupo de personas rodeaba a una mujer bajita y morena, Eva. Eva Pineda es una de las responsables de la cooperativa nicaragüense Aldea Global y estaba allí aquella mañana con motivo del Día Internacional del Comercio Justo –12 de mayo-, para explicar el proyecto Café "Tierra Madre".

Y es que, en lugares como Nicaragua, las mujeres contribuyen tradicionalmente a la economía familiar de muy diversas maneras, pero casi nunca con la misma remuneración que el hombre. Cultivan la huerta familiar o participan de trabajos asalariados, pero cuestiones como el analfabetismo o la propiedad de las fincas les apartan sin remedio del acceso a las ayudas y los créditos. De hecho, el desequilibrio en el acceso a la tierra en Nicaragua tiene su más claro reflejo en el escaso 37% cuya titularidad ostentan las mujeres.

El conocido como "comercio justo" garantiza al consumidor que los productores obtienen una cantidad mínima por cada artículo, que los hombres y mujeres que han contribuido a su elaboración reciben un salario equitativo, que no hay explotación infantil y que se respeta el medio ambiente. Es decir, el café tradicional del comercio justo certifica el trato equilibrado a las mujeres en los procesos de producción y comercialización y eso ya supone que las caficultoras que comercializan su producto de esta manera ganan un 19% más de lo que ingresarían en el mercado convencional.

¿El plus del café "Tierra Madre"? Que está cultivado por mujeres necesariamente propietarias de su tierra, cooperativistas de Aldea Global, la asociación de productores que desarrolla su actividad en Nicaragua contribuyendo a generar negocios rentables y sostenibles al mismo tiempo. Los beneficios se destinan a ayudar a que cada vez más mujeres obtengan la titularidad de las tierras que cultivan, como el caso de las dos manzanas de tierra de Victoria García Díaz, en Chiripa, Monterrey.

Las raíces más profundas del proyecto "Tierra Madre" se insertan en la confianza en el futuro, en la confianza en el futuro de las mujeres y en la confianza en el futuro de las caficultoras nicaragüenses. Su ilusión y su esfuerzo las convertirán en mujeres dueñas de sus vidas.

La excusa perfecta para tomar una taza de café, ¿no os parece?

¡Hasta muy pronto, queridas amigas!

Autora Laura R. de Galarreta

Directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid.

Laura R. de Galarreta
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Autora Laura R. de Galarreta

Directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid.

Laura R. de Galarreta

Soy la directora general de la Mujer de la Comunidad de Madrid. Quiero compartir con vosotras mis reflexiones y actividades relacionadas con nuestro mundo, los problemas que le afectan y las posibles soluciones o respuestas de la Administración. En pleno siglo XXI, la batalla diaria de muchas mujeres por la libertad e igualdad de oportunidades continúa. Os invito a dejarme vuestros comentarios.