Hace unos días tuve uno de los encuentros más gratos e interesantes de las últimas semanas. Me habían convocado desde el International Women´s Forum –capítulo español- para un almuerzo con algunas de sus socias, en concreto con las que residen en la Comunidad de Madrid.
Me fui allí con mi discurso preparado: la filosofía de la Dirección General de la Mujer de la Comunidad de Madrid es ésta, para ello la administración regional hace esto y ha puesto en marcha esto otro, etc. Absolutamente 'come il faut.'
Terminó la primera parte, es decir, mi intervención y dio comienzo acto seguido el tiempo del coloquio. Como sólo las mujeres sabemos hacer, comenzó entonces una charla distendida, amigable, a brincos entre unos temas de interés y otros, en función de las diferentes profesiones de las asistentes, las inquietudes generales (desgraciadamente en España estos días hay muchas), pero también de sus propias trayectorias vitales, familiares, personales.
Se trataron cuestiones como la importancia de los programas de prevención en la salud de la mujer, el poco reconocimiento social de la mujer “cuidadora”, el networking, la escasez de las tribunas de opinión protagonizadas por mujeres (con algunas propuestas en este sentido muy interesantes, por cierto), la violencia de género, la formación de los diferentes profesionales en las cuestiones relativas a la mujer, la mujer en los medios de comunicación, la preocupante involución de algunos adolescentes hacia comportamientos y actitudes machistas que parecían olvidados… Hablamos, cómo no, de economía, comentamos la actualidad política –pregunta obligada por Esperanza Aguirre, la expresidenta de la Comunidad de Madrid-… Es decir, la mujer madre, cuidadora, paciente, profesional, la ciudadana preocupadas, e informada, por los últimos acontecimientos económicos y políticos y ese innumerable sinfín de roles que conforma nuestro perfil.
Las asistentes preguntaron, plantearon, rebatieron, sugirieron iniciativas… y también me contaron cómo funciona esta iniciativa tan interesante para las mujeres que se llama International Women´s Forum. Así aprendí y así os lo cuento en este post, que la IWF se enmarca dentro de una iniciativa de carácter internacional con el mismo nombre, ubicada ahora en 21 países, cuya objetivo es maximizar las oportunidades para que las mujeres ejerzan su influencia. Es una organización compuesta por mujeres que sirven y lideran sus países, gobiernos, corporaciones, empresas, instituciones académicas, comunidades artísticas, instituciones filantrópicas y organizaciones de comercio, diplomacia, ciencia y tecnología. Entre ellas hay jefas de estado, CEOs, emprendedoras, líderes de opinión y mujeres trabajadoras en general.
Este Foro Internacional de Mujeres tiene además un brazo dedicado a la educación y capacitación: a través de su Leadership Foundation (Fundación del Liderazgo), la visión y el instinto de los miembros prominentes son compartidos con el público de todo el mundo, un conocimiento esencial para las perspectivas de futuro de miles de mujeres.
Ya para terminar, apurando las últimas gotas del café, llegó quizá la pregunta más difícil: “¿En esta situación económica complicada, de escasísimos recursos económicos, qué considerarías un éxito en el ámbito de la mujer?”.
Involucrar a la sociedad. Conseguir que cada vez más mujeres y hombres de todas las edades y ámbitos, asociaciones, grupos de diversa índole… se comprometan de una forma activa como Policías Sin Fronteras, la Unión Española de Cerrajeros, los miembros de la Federación Española de Lucha y Disciplinas Asociadas, las fundaciones de los clubes de fútbol, cientos de empresas… y muchos otros, que están creando programas pioneros y valientes que rompen con estereotipos del pasado. Implicar a cuantos más, mejor, y que cada uno aporte su granito de arena a esta defensa del derecho de las mujeres no sólo ya, por supuesto, al respeto a su integridad física y psíquica, sino a gozar de las mismas oportunidades que los hombres.
Cuento con el esfuerzo y la ayuda de mujeres como las representantes del IWF en España y, también, con todas vosotras.
Hasta muy pronto, queridas amigas.
LG