Mujer hoy me ha puesto en bandeja el tema de mi post. La Comunidad de Madrid y el grupo Vocento, a través de la revista, han organizado la primera jornada dedicada a la corresponsabilidad masculina.
El objetivo del encuentro, que duró una mañana y se celebró en la Casa de Correos de la madrileña Puerta del Sol, era realizar una llamada de atención a los hombres sobre la necesidad de su participación en el hogar para que las mujeres puedan conciliar su vida familiar, laboral, y la eterna olvidada, su vida personal. Y es que, si los hombres no hacen un esfuerzo para llegar de vez en cuando temprano a casa y poder encargarse así de las tareas de atender a los niños, ayudarles con los deberes o preparar la cena, por ejemplo, ¿cómo van a poder ellas hacer algo tan frecuente y cotidiano en al caso de las padres de familia, como ir a tomar una caña con un amigo o irse un par de horas a la semana (¡o tres!) al gimnasio?
El punto de partida de la sesión es ya hoy, afortunadamente, lugar común en los países occidentales: el hombre y la mujer no son iguales, pero sí son sujetos de los mismos derechos y deben contar con igual acceso a las oportunidades y a las responsabilidades. La teoría es perfecta, pero la realidad…
Es una constante en la vida de las mujeres el plantearnos si estamos preparadas, si estaremos a la altura, si podremos con la casa y el trabajo, si no estaremos renunciando a mucho en el ámbito profesional y seremos poco ambiciosas o… ¡a demasiado poco y seremos demasiado egoístas! Pero, ¿qué pasa con ellos?
En la jornada de la Comunidad de Madrid y Mujer hoy, a través de las ponencias de la profesora del IESE Nuria Chinchilla, la mesa redonda de expertos que hablaron de la corresponsabilidad en las empresas, en la administración pública y en los medios de comunicación, quedó sobre todo, clara una cosa: los hombres pueden, pueden mucho y sobre todo, en lo que respecta a las responsabilidades familiares y tareas domésticas, pueden mucho más de lo que hacen.
El colofón perfecto de la jornada fue la intervención de los periodistas David Suriol y Miguel Janer, periodistas, empresarios, profesores, escritores, creadores del programa Convive! que actualmente se emite los sábados en TVE2, y ¡orgullosos amos de casa! Ambos nos contaron sus estrambóticas experiencias recorriendo la geografía española en busca de parejas y familias a las que ayudar a convivir, enseñándoles a ellos a asumir tareas del hogar que, a veces, no sabían ni que existían.
No sólo las ponencias y mesas redondas fueron muy interesantes, también las intervenciones del público en los turnos de preguntas y debate, resultaron aportaciones de altura. Porque es verdad que a veces no se trata sólo de que los hombres no “entren” en el hogar sino que nosotras caemos en la tentación de convertirlo en nuestro pequeño reino, en el que no sólo nadie más tiene cabida sino que, aparentemente, nadie lo hace mejor que nosotras. O que el hecho de que la mujer se haga cargo, aún hoy en día mayoritariamente, de las tareas domésticas no significa que no haya disfrutado o no disfrute de ellas, que no resulten gratificantes y que muchas mujeres no tengan la sensación cierta de que “el que se lo ha perdido ha sido él”. Pero una cosa quedó clara al final de la jornada: si queremos que nuestras parejas participen, también tenemos que hacerles hueco y sobre todo, ayudarles a aprender. ¿Qué pensáis vosotras?
En fin queridas amigas, como veis la jornada dio para mucho, para tanto que también se anunciaron los hombres candidatos a la primera edición de los premios masculinos de la Comunidad de Madrid y la revista Mujer hoy. Porque detrás de la trayectorias de éxito de una gran mujer, tiene que haber un gran hombre, o al menos, un buen hombre. Pero eso os lo contaré otro día.
Hasta muy pronto, queridas amigas.
LG