La Reina Isabel lleva un vestido amarillo muy vistoso de la diseñadora Angela Kelly, así como el sombrero.

Isabel II eligió una pamela de rosas de seda hechas a mano, también de Angela Kelly. El vestido lo acompañó con un abrigo de verano a juego con el amarillo.

Isabel II lució un broche de diamantes y un bolso beige y zapatos a juego.