celebrities | Opinión

La, la, jazz

Anne Igartiburu

Esta semana Anne Igartiburu nos cuenta lo mucho que le ha gustado la película 'La, la, Land'.

La entrega de los últimos Globos de Oro, antesala de los premios Oscar de cine, ya ha elegido a su favorita y no solo a mejor cinta, sino que ha premiado el reparto del último trabajo de Damien Chazelle junto a Emma Stone y Ryan Gosling.

Precioso descubrimiento el de quedarte prendada de una deliciosa película. Es poco habitual, pero que un musical entretenga y haga soñar en el cine no siempre sucede. La habilidad de crear una imagen cuidada estéticamente y sorprendente a nivel técnico hacen que La La Land sea la excusa perfecta para dejarse atrapar por lo grandioso de lo cotidiano y la excepcionalidad de lo normal. Además de una oda a los valientes que persiguen sus sueños, la cinta tiene mensajes que tienen que ver con esa reflexión que nos podemos haber hecho alguna vez: "¿Qué hubiera sido de nosotros si...?" Hubiéramos tomado un camino u otro, hubiéramos apostado por una relación u otra. Y lo hace sin dramatizar porque, una vez más, lo que sucede, conviene.

Homenaje al jazz en una producción musical al más puro estilo hollywoodense que nos recuerda la capacidad de aquellos actores, como Fred Astaire, de cantar, bailar, interpretar o tocar un instrumento. Eso se llama tener escuela interpretativa, algo que los americanos saben y dominan. Pero además, aguantan planos cortos y se lucen en los abundante planos secuencia. La estética cuidada en colores y luz hace soñar con aquellos clásicos sin más pretensión que la de contar una historia que bien puede ser la de cualquier aspirante a artista que recorre Rodeo Drive.

La lecciones que podríamos sacar del buen rato viendo esta película son tantas como espectadores que se sientan identificados con alguna parte de la historia. Yo me quedo con la idea del dejarnos seducir por lo desconocido, en este caso musical. La secuencia en la que el joven pianista amante del jazz explica, con una pasión inusitada a su amada, la importancia de abrir la mente, además de los oídos, para dejar que lo inquietante nos remueva hasta las entrañas. Algo que aprendí en una entrevista al gran Pierre Boulez, en su última visita a España para recoger un premio y que recordaré siempre como lección de vida: "No te acomodes en lo que musicalmente conoces –insistía el compositor y director francés–, porque entonces nada nuevo sucederá en tu forma de disfrutar no solo la música, sino cualquier cosa en la vida y te perderás la oportunidad más hermosa que te brinda de descubrir cuanto hay por crecer en ti".

Una cación para la ocasión...

‘What’s Jazz?’, Ella Fitzgerald & Mel Tormé at The Grammy Awards.

Seguro que también te interesa...

-Eva Mendes y Ryan Gosling, padres por segunda vez

-Emma Stone, protagonista de la primera alfombra roja de la mostra de Venecia

-La ciudad de las estrellas. ¡QUé bello es bailar!


Horóscopo