mujerHoy

celebrities | Entrevista

Teresa Bueyes

abogada

Soy Robin Hood de la abogacía

La abogada Teresa Bueyes.
La abogada Teresa Bueyes. D.R.

La letrada nos habla de sus casos más conocidos y de cómo convive con los medios de comunicación en un mundo y una época en los que casi todo se televisa.

Está casada con el trabajo desde que, en 1997, Luis Roldán la contratara –a través de su mujer, Elisa Hernández– para representarle. Ese mismo año, la publicación de unas fotografías navegando en Saint-Tropez junto a Alberto Cortina y Elena Cue la catapultaba a la fama. Desde entonces, Teresa Bueyes (46) no ha dejado de impartir justicia. Es su vocación. Esta asturiana afronta la popularidad con la misma templanza que le ha permitido defender a Isabel Preysler, Gina Lollobrigida o Ana Obregón. Muchos de ellos forman parte de su círculo amistoso, en el que también destaca la familia Molina o Carmen Martínez Bordiu.

Teresa duerme poco –entre cuatro y seis horas diarias– y trabaja mucho. Aunque supo que quería ser abogada cuando, de adolescente, fue nombrada delegada de clase, siente pasión por los medios de comunicación en los que ha conseguido destacar por su presencia. También por sus logros, como la reciente confirmación de paternidad de Ruiz Mateos de Adela Montes de Oca o sus casos polémicos, como el divorcio de Feliciano López y Alba Carrillo, a quien ha asesorado en este proceso.

Corazón ¿En qué punto están Alba y usted ahora mismo?

Teresa Bueyes Seguimos siendo amigas. Es una mujer con una personalidad arrolladora, es un ángel. Lo que pasa es que hubo un momento en el que el protagonismo empezó a recaer sobre mí y preferí alejarme. Lo que era un circo de dos pistas tiene ahora cinco y no me apetece ejercer de domadora. No entro en según qué guerras, así que he decidido bajar el telón.

C. Pero, ¿es cierto que han iniciado una guerra?

T.B. En absoluto. Todo lo que se dice que ocurre entre nosotras es incierto. Fíjese que, incluso, nos reímos cuando escuchamos lo que se dice. No hay ningún problema entre nosotras. Tampoco lo va a haber, porque yo siempre hablo con autorización de mis clientes.

C. ¿Se lo piden mucho?

T.B. En muchos casos sí. Consideran que es necesaria una estrategia de comunicación entre la parte legal y los medios. Para eso se establece una hoja de ruta que sirve para poder acercar a la gente el problema que se está intentando resolver. Hay muchos famosos, en cambio, que piden discreción y silencio.

C. ¿Ha tenido que pararle los pies a muchos?

T.B. Hay algunos que me lo ponen complicado y he tenido que frenarles y reconducirles. Sobre todo, porque no se puede interponer una demanda para luchar por el derecho a la intimidad y, a los pocos días, sentarse en un programa de televisión para hablar sobre tu vida privada. Hay que tener mucha mano izquierda y saber lo que se quiere conseguir.

C. ¿Guarda buen recuerdo de todos sus clientes?

T.B. No de todos. Muchos se han aprovechado de mi proyección mediática para engañarme y jugar sucio en temáticas controvertidas. Recuerdo el caso de una famosa que se inventó un maltrato continuado. Cuando me enteré, la dejé ipso facto. No todo vale para lograr tener visibilidad y hacer una exclusiva para ganar dinero.

Lee la entrevista completa en el nuevo número de 'Corazón', ya a la venta.


Horóscopo