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Azucena de la Fuente: "Puse mi granito de arena para que los españoles fuesen a Hollywood"

La actriz vuelve a Los Ángeles para ser parte del reparto de 'Brothers of justice'.

Azucena de la Fuente en los Premios Platino
Azucena de la Fuente en los Premios Platino

Tiene muy claro quién es: "Una soñadora cuya misión en la vida es cumplir esos sueños". Por eso, lleva más de 30 años dedicada al mundo de la interpretación, dando pasos cortos, pero seguros, en la carrera de fondo que supone arriesgarse y tomar el camino del arte. Un campo, el artístico, que emociona a Azucena de la Fuente hasta el punto que, cuando habla de ello en esta entrevista, se le escapan las lágrimas.

Trabajó con Andy García en 'Muerte en Granada' (1996). Un año más tarde, dio vida a Marisol Garrido en una de las series emblemáticas de nuestra televisión, 'Al salir de clase' (Telecinco). Eso por citar solo dos de los trabajos de una de las cofundadores de la Unión General de Actores.

Ahora, tras su paso por la producción de TVE 'Centro médico', está a punto de hacer las maletas para volver a la Meca del cine. De la Fuente nos cuenta cómo afronta el nuevo proyecto que se trae entre manos -'Brothers of justice-, en qué punto se encuentra nuestro séptimo arte y echa la vista atrás para analizar cómo ha sido ese camino hasta llegar a ser lo que es hoy.

Corazón Empecemos por la actualidad. Vuelve a Estados Unidos a rodar.

Azucena de la Fuente Voy a empezar un largometraje que se va a rodar allí y en Canadá. Se llama ‘Brothers of justice’ y es una historia muy interesante basada en un hecho real. Es la historia de un abogado y de la policía cargando contra los mexicanos y de cómo ese abogado, gracias a un ‘coach’ que tuvo en su adolescencia, le cambió la vida y empezó a estudiar. El protagonista es Dani Trejo, que aquí lo conocemos menos pero es una estrella allí, de las primeras figuras. Estoy muy contenta. . Dirige Tao Mijares, que también hace una parte de producción. Es una persona muy creativa y el guion es fantástico

C. ¿Cuándo empieza con este nuevo proyecto?

A.F. . Me voy para allá en enero. La última vez que estuve allí fue para los Oscar y, la anterior, con una función de teatro realizando el personaje de una monja mala que sufría una transformación. Fue un personaje que a mí me marcó profundamente, porque tenía un monólogo donde se desnudaba emocionalmente y confesaba que no quería ser monja, sino que, realmente, deseaba ser escultora.

C. ¿Qué tiene rodar en Estados Unidos que no tenga España?

A.F. En primer lugar, Estados Unidos tiene una industria. Es la segunda industria del país, después de la armamentística. Y retroalimentan una industria con la otra, por eso hacen tantas películas de guerra. Como tal industria, una buena parte de la población, tanto en la costa este como en la oeste, se dedican a ello. De hecho, los Oscar se retransmiten a 225 televisiones de todo el mundo. Yo me lo he preguntado muchas veces: ¿qué tienen ellos que no tengamos nosotros? Porque cada vez más españoles del sector nos vamos a trabajar allí, y no solo actores: directores, productores, directores de fotografía, montadores, músicos...

C. Sí, que parece que solo están Penélope, Elsa Pataky y Javier Bardem y eso es solo lo que se ve.

A.F. Efectivamente, hay muchos españoles y haciendo un trabajo estupendo. Volviendo al punto anterior, tienen un sentido del espectáculo muy grande y, para lo corta que es su historia como país, tienen una historia cinematográfica muy intensa y de la que todos hemos bebido. Gracias a que, en las guerras, muchos europeos emigraron. Ellos saben ver el talento, lo huelen a distancia. Aquí lo dejamos pasar.

C. Son muy buenos, pero no son perfectos. ¿Qué podríamos aportarles nosotros a ellos?

A.F. Tenemos una cosa muy buena que es la elegancia. Podemos aportar creatividad. La industria estadounidense se nutre de creativos de todo el mundo. Cuando hay alguien que destaca, son capaces de captarlo. Ellos son ‘open mind’, muy abiertos de mente y están dispuestos a recibir. También son muy hospitalarios.

El cine en EE.UU. ha ocupado el lugar que tenía Grecia en la antigüedad"

C. Aquí parece que también se ha abierto un poco la mente y que el Gobierno va a bajar el IVA cultural. ¿Es lo que necesitamos para empujar al cine español?

A.F. Indudablemente hay más factores, pero este es muy interesante. De cara a la producción también va a ser importante. Teníamos el IVA más alto del mundo.

C. ¿Hay dinero suficiente como para hacer buen cine en España?

A.F. Dinero, digamos que siempre falta. La abundancia económica es importante. Está relacionada, además, con la abundancia imaginativa y creativa. Es cierto que, a lo mejor, el cine americano se gastan 100 millones de dólares en una superproducción… Luego ves cómo cuentan las historias y es algo que tienen como muy integrado en sus raíces, en su ADN. Son contadores de historias. Han ocupado el lugar que tenía Grecia en la antigüedad.

C. ¿Qué más medidas se podrían llenar para que la gente llene las salas de cine?

A.F. Es curioso, porque cuando se hace el día del espectador o la fiesta del cine, hay largas colas. ¿Por qué no las hay otros días? Nos gastamos lo que cuesta ver una película en otra cosa, como en hacer una actividad de vuelo sin motor. Como hay tanta oferta de entretenimiento y uno tiene que administrar su tiempo, la gente escoge con qué llenar su ocio. Lo que tenemos que hacer es ofrecer productos más interesantes, que realmente emocionen al espectador. Es lo que buscamos, emocionar con las historias. No podemos perder esa conexión de tocar los sentimientos de la gente. Una historia bien contada, da igual en qué idioma, siempre nos va a tocar el corazón

C. Es que el arte es un lenguaje universal y los sentimientos lo son.

A.F. Sí, porque pasa con el cine, pero también con una canción o un cuadro. El arte, para mí debería ser ‘number one’. A mí me emociona, porque me llega muy profundamente. Tiene una vibración muy alta. Cuando entras en comunión con el buen arte y con el arte auténtico, entras en contacto con algo que está muy por encima del ser humano.

C. Y arte es también la televisión. La última vez que la vimos en la pequeña pantalla fue en 'Centro médico' (TVE).

A.F. Fue una experiencia maravillosa. Cuando recibí la propuesta estaba en Berlín, trabajando con Paul Haggis, y tenía mi piso de Madrid alquilado y mis billetes sacados para el Festival de Cannes y me vino en mitad.

Azucena de la Fuente en una imagen de 'Centro Médico' (TVE).
Azucena de la Fuente en una imagen de 'Centro Médico' (TVE).

C. Pero era un trabajo…

A.F. Efectivamente. Y un actor tiene que aprovechar lo que le llega y más en TVE. Yo había visto Centro médico y me parece una serie muy curiosa y una manera de trabajar diferente. Estuve yendo de Cannes a Madrid y de Madrid a Cannes, pero fue una delicia.

C. ¿Qué es lo que más le gustó de aquella experiencia?

A.F. Había una chica de producción, que me llamó la atención porque no lo había visto en ningún rodaje, que ponía mensajes con mucho humor para el equipo. Me llegó al corazón y se lo dije, que creaba muy buen ambiente en el equipo de trabajo. El director tenía muy claro lo que quería y sabía expresarlo.

C. ¿Cuál había sido el anterior trabajo que había hecho en nuestra tele?

A.F. En 'Los misterios de Laura', que hacía de inspectora de policía. Era un personaje muy duro. También hice anteriormente a una especie de emisaria del Papa hispanoalemana. Según lo estaba trabajando, como que me sonaba el personaje. Me puse una grabación que tenía de cuando estuvo en Papa en España y encontré a la mujer con su acento.

C. Quizá el trabajo más reconocible sea el de 'Al salir de clase', que se cumplen 20 años ahora. ¿Qué recuerdos tiene de aquello?

A.F. Una serie mítica totalmente… Tengo muy buenos recuerdos por la gente, por el personaje, por Antonio Cuadri (el director), el productor César Benítez… Yo me acuerdo que en aquella época, que estuve del 97 al 98, yo me quería haber ido a Estados Unidos, pero me enamoré y me quedé. Por aquella época hice ‘Muerte en Granada’, con Andy García, y aunque estaba rodando ‘Al salir de clase’, pedí permiso para ir al estreno en Hollywood. Les traje unas camisetas de Beverly Hills. Puse como un granito para que gente como Elsa Pataky, Miguel Ángel Muñoz fuesen para allá...

Tengo un gran sueño para el mundo y he elegido el camino del arte"

C. Para quien no la conozca. ¿Quién es Azucena de la Fuente?

A.F. Una buscadora de la verdad. Una soñadora que lucha por cumplir sus sueños. Tengo un gran sueño para el mundo y he elegido el camino del arte, que no es de rosas precisamente de rosas y no lo ha sido hasta ahora para mí. Me ha permitido entrar en contacto con mucha gente y conocer la vida desde otros puntos de vista muy interesantes. Conocer la auténtica alegría, el auténtico dolor… Me definiría como una persona que busca los sentimientos auténticos.

C. ¿Cuánto ha cambiado aquella Azucena que salió de la localidad segoviana de Cozuelos de Fuentidueña hasta ahora?

A.F. Yo soy el reflejo de aquello que querían mis padres. Ellos querían progresar y se marcharon del pueblo a otro pueblo más grande, Cuéllar, y de ahí, a Valladolid. Fueron progresando. A mí me ha ocurrido un poco lo mismo. Hay que ir siempre yendo un poquito más allá. La primera vez que fui a Los Ángeles, me acordaba de esos veranos en Cozuelos, cuando montaba en bicicleta para ir a casa de mi abuela. Verme allí en Los Ángeles… En aquellos veranos en el pueblo veía gente que venía de Suiza con sus coches, que traían otro ambiente y me daba cuenta de que, en el mundo, había algo más

C. De todos los sitios en los que ha trabajado, ¿con cuál se queda?

A.F. Siempre donde haya un buen ambiente de trabajo, más que un país. Ese ambiente lo hacen las personas, no los lugares. Es fundamental estés en el país que estés.

C. ¿Qué sueño le queda por cumplir?

A.F. No te lo puedo decir. Mi próximo sueño no te lo puedo decir. De momento te lo digo de forma invisible, con el pensamiento.


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